Historia

ALGERIO DE LIEJA († 1131/1132)

Algerio de Lieja (Algerio de Cluny, Algerus Scholasticus y Algerus Magister) fue un escritor teológico del siglo XII que murió en Cluny en 1131 o 1132. Tuvo como maestros a los mejores de la escuela de la catedral en Lieja, que fue la gran sede del saber de entonces en el noroeste de Alemania y un vivero de ideas de la alta Iglesia. Algerio, posteriormente scholasticus en la catedral, no parece haber sido un campeón de esa tendencia. Tras la muerte del obispo Federico, en 1121, se retiró al monasterio de Cluny, donde vivió en relaciones amistosas con el abad Pedro. Se le describe como hombre de gran inteligencia, sabio consejero, fiel en todos los términos, de amplio saber, pero modesto y sin pretensiones. Sus escritos más destacados son: (1) De sacramentis corporis et sanguinis domini libri iii, que ocupa un prominente lugar entre las réplicas a la doctrina de Berengario sobre la eucaristía. El primer libro trata de la doctrina de la presencia sustancial de Cristo en el sacramento, procurando probarla por la Escritura y la tradición, para pasar luego a la recepción del sacramento, especialmente de la participación digna. El segundo libro trata de las diferentes controversias sobre el asunto, forma y eficacia de los sacramentos. El tercero refuta a quienes hacen depender la legalidad y eficacia del sacramento de la dignidad del oficiante. Las cuestiones difíciles las trata clara y agudamente. En lo principal Algerio sigue a Guitmund de Aversa, pero ampliando su doctrina en algunos puntos. Fue el primero en afirmar las dos proposiciones de que la naturaleza humana de Cristo, a causa de su exaltación por encima de todas las criaturas, tiene la facultad de permanecer donde le plazca y existir al mismo tiempo indivisa en cualquier otro lugar y que las cualidades sensuales de los elementos existen tras la transubstanciación como accidentia per se, es decir, sin sujeto. (2) En el Tractatus de misericordia et justitia, importante para la historia del derecho canónico y la disciplina de la Iglesia, Algerio intenta explicar y armonizar las aparentes contradicciones entre las diferentes leyes de la Iglesia. Cada proposición se presenta en una breve tesis o título, seguida por varias citas de la Escritura, los Padres, los concilios y decretales papales genuinas y espurias, como pruebas; las autoridades que parecen oponerse entre sí las sitúa en yuxtaposición, intentando reconciliarlas. Muchos pasajes patrísticos y muchos encabezamientos explicativos se copiaron de esta obra en el Decretum Gratiani. Sin embargo, Algerio no fue el único predecesor de Graciano, ya que el desarrollo de la ciencia canónica y eclesiástica ya se movía en esa dirección.


Bibliografía:
MPL, clxxx; Histoire litteraire de la France, xi. 158 sqq.; A. L. Richter, Beiträge zur Kenntniss der Quellen des kanonischen Rechts, p. 7-17, Leipzig, 1834; H. Hüffer, Beiträge zur Geschichte der Quellen des Kirchenrechts, p. 1-66, Münster, 1862; Wattenbach, DGQ, ii. (1894) 145, 513.