Historia

ALLATIUS, LEO (1586-1669)

Leo Allatius (Leone Alacci), erudito católico, nació en la isla de Chios en 1586 y murió en Roma el 19 de enero de 1669.

Leone Alacci
Fue llevado a Calabria cuando tenía nueve años de edad y en 1600 fue a Roma, donde llegó a ser uno de los más distinguidos alumnos del Colegio Griego, fundado en 1577 por Gregorio XIII. Estudió filosofía y teología y posteriormente medicina en La Sapienza, siendo profesor en el Colegio Griego y escribano de la biblioteca Vaticana. Cuando Maximiliano de Baviera presentó la biblioteca de Heidelberg al papa (1622), Allatius fue escogido para supervisar su traslado a Roma, pasando casi un año en la tarea. La muerte de Gregorio XV, poco antes de su regreso, le privó de una merecida recompensa, cayendo en sospecha de haberse apropiado parte de esta encomienda. Fue apoyado por la liberalidad de algunos cardenales, especialmente Francesco Barberini, quien le hizo su bibliotecario privado (1638). Alejandro VII le designó custodio de la biblioteca Vaticana en 1661, viviendo retirado como un erudito hasta su muerte. Sus contemporáneos lo consideraban un prodigio del saber y la diligencia, aunque también algo estrecho, pedante y sin demasiado juicio crítico. Sus producciones literarias fueron de la clase más variada. Su principal interés era demostrar que las iglesias griega y romana siempre han estado en sustancial acuerdo, queriendo traer a sus paisanos al reconocimiento de la supremacía de Roma. Sus escritos principales De ecclesiæ occidentalis et orientalis perpetua consensione (Colonia, 1648) y el más pequeño De utriusque ecclesiæ in dogmate de purgatorio consensione (Roma, 1655), tratan sobre este asunto. Su Confutatio fabulae de papissa (1630) procura vindicar el papado. Se opuso vigorosamente a los eruditos protestantes, tales como Hottinger, Veiel y Spanheim, admitiendo algunos eruditos católicos (como R. Simon) que su tratamiento de la historia era parcial. Encontró un ferviente defensor en el converso alemán B. Neuhaus (Nihusius), alumno y luego enemigo de Calixto. Allatius publicó muchas otras obras de tendencia similar, como sobre la procesión del Espíritu Santo (1658), el credo atanasiano (1659), el sínodo de Focio (1662) y el concilio de Florencia (1674). También editó, anotó o tradujo a varios autores griegos, tanto eclesiásticos como seculares, contribuyendo al Corpus Byzantinorum. Dejó tras sí planes y estudios preliminares de mayor extensión, tales como una biblioteca completa de todos los autores griegos. Lo que queda de sus obras y una extensa correspondencia, que comprende más de mil cartas en griego y latín, pasó en 1803 a manos de la biblioteca de los oratorianos en Roma.


Bibliografía:
S. Gradius, Vita Leonis Allatii, en Mai, Nova patrum bibliotheca, vi., parte 2, p. v.-xxviii., Roma, 1853; Fabricius-Harles, Bibliotheca Græca, xi. 435 sig.; J. M. Schröckh, Kirchengeschichte seit der Reformation, ix. 21, Leipzig, 1810; A. Theiner, Die Schenkung der Heidelberger Bibliothek . . . mit Originalschriften, Munich, 1844; H. Laemmer, De L. Allatii codicibus, Friburgo, 1864; H. Hurter, Nomenclator literarius, ii. 119 sig., Innsbruck, 1893.