Historia
AMALARIO DE TRÉVERIS
Amalario de Tréveris (Amalario Fortunato), arzobispo de Tréveris, no es el mismo que el liturgista Amalario de Metz, con quien ha sido identificado. Se sabe poco de su vida, pero sí que fue arzobispo de Tréveris hacia el año 809, suponiéndose que es el obispo Amalario a quien Carlomagno comisionó hacia el año 811 para consagrar la recién construida iglesia de Hamburgo. En la primavera del año 813 partió para Constantinopla con el abad Pedro de Nonantula, para concluir las negociaciones de paz entre las cortes franca y bizantina. Los enviados, sabiendo que Miguel, ante quien ellos iban acreditados, había sido sucedido por León V, permanecieron ocho días en Constantinopla, volviendo en compañía de dos embajadores bizantinos, hallando que Ludovico, el hijo de Carlomagno, estaba en el trono. Este es el último hecho conocido de la vida de Amalario. No hay fundamento sólido para afirmar que murió en el año 814 o 816. Ciertos pasajes en una carta suya a Hilduino, abad de Saint Denis (edición de G. Meier, en Neues Archiv für ältere deutsche Geschichtskunde, xiii, 1887, 307-323), han hecho pensar que dimitió de su sede, estando su sucesor Hetti en posesión de la misma en el año 816, y que vivió algo más de tiempo al frente de un monasterio. Sus escritos son un corto tratado sobre el bautismo, anteriormente atribuido a Alcuino, en respuesta a una carta de Carlomagno dirigida a los arzobispos de su imperio y el Odoporicum o Versus marini, un poema de ochenta hexámetros en el que relata su viaje a Constantinopla.