Georges de Amboise, cardenal y ministro de Luis XII de Francia, nació en 1460 en Chaumont-sur-Loira, cerca de Amboise y murió en 1510 en Lyón.
El cardenal Georges de Amboise, por Jean ClouetEn 1474 fue obispo de Montauban y limosnero de Luis XI. Carlos VIII le nombró sucesivamente arzobispo de Narbonne (1493), arzobispo de Rouen y gobernador general de Normandía. Nombrado (1498) primer ministro por Luis XII, dominó al rey hasta decidirle a la desastrosa conquista de Milán. Supo, sin embargo, ganarse el aprecio del pueblo con la disminución de los impuestos y las mejoras que introdujo en la administración y en hacienda. Alejandro VI le nombró cardenal y legado de Francia y a la muerte de ese papa quiso ocupar su lugar, intentando provocar un cisma, para realizar sus planes, entre la Iglesia francesa y la curia romana. Amboise tenía al ejército francés a las puertas de Roma, con lo que consideraba asegurada su elevación al papado, pero los cardenales lograron que alejara las tropas, diciéndole que así su elección parecería más espontánea, eligiendo entonces a Pío III. Las acertadas medidas que adoptó para combatir la fiebre (1504) que asoló Francia, le captaron el afecto del pueblo, que le llamaba su padre. Fue enterrado en la catedral de Rouen, en un magnífico mausoleo obra de Jean Goujon. En 1712 se publicaron en Bruselas Letters au roi Louis XII, del cardenal Amboise.