Nikolaus von Amsdorf, protestante alemán, nació en Torgau, a 48 kilómetros al nordeste de Leipzig, el 3 de diciembre de 1483 y murió en Eisenach el 14 de mayo de 1565.
Nikolaus von Amsdorf, efigie en Georgenkirche, Eisenach Fotografía de Wenceslao CalvoComenzó sus estudios en la universidad de Leipzig en 1500, pero dos años más tarde fue a Wittenberg, estando entre los primeros estudiantes de la recién fundada universidad en esa ciudad. Allí estuvo bajo la influencia de Lutero, de quien se hizo íntimo amigo y a cuyas enseñanzas prestó apoyo desde los comienzos. Estuvo con Lutero en la disputa de Leipzig en 1519, acompañándolo a Worms en 1521, sabiendo también su paradero cuando fue llevado a Wartburg. En 1524 fue pastor y superintendente en Magdeburgo, participando activamente en la introducción de la Reforma en esa ciudad y organizando el ritual de acuerdo al modelo de Wittenberg. En Goslar y Einbeck realizó tareas parecidas. Desde el comienzo fue rígido en sus posturas, oponiéndose a la menor desviación de la ortodoxialuterana, enfrentándose fuertemente a hombres como Melanchthon y Bucero que representaban una línea de mayor conciliación dentro de los protestantes hacia la Iglesia católica. Participó en las disputaciones religiosas de Hagenau, Worms y Ratisbona, esforzándose por resistirse a toda concesión en la medida de sus posibilidades y no sin brusquedad. Fue responsable en buena medida del fracaso de la conferencia de Ratisbona en 1541, donde su actitud hacia el emperador fue intransigente y estrecha. En el mismo año el elector Juan Federico designó a Amsdorf como obispo de Naumburgo-Zeitz, a pesar de que Julius von Pflug había sido elegido por el capítulo y era próximo al partido reformista erasmiano, pero la oposición de la nobleza colegial de Meissen y Naumburgo, que no podía olvidar el agravio de Pflug, que pertenecía a una de sus familias más antiguas, siguió siendo una pesada carga para él. La batalla de Mühlberg (1547) le obligó a buscar refugio en Weimar. Sus diatribas con Melanchthon y sus seguidores se enconaron con el paso del tiempo, por lo que colaboró en la fundación de la universidad de Jena, opuesta a la tendencia representada por la de Wittenberg, comenzando la última fase de su vida, la de la lucha por el luteranismo puro y verdadero. Si antes había luchado contra cualquier cesión (como los esfuerzos de mediación de Bucero, mientras que Melanchton desconfiaba de él por sus desviaciones doctrinales), ahora se opuso con todas sus fuerzas y pasión a cualquier intento de debilitar y falsificar las enseñanzas de Lutero. En el mismo espíritu asumió la tarea de la edición en Jena de las obras de Lutero, con la intención de corregir las faltas y omisiones alegadas en la edición de Wittenberg. En la época de mayor auge en el poder del emperador Carlos V, se trasladó a Magdeburgo, recibió un beneficio en Turingia a finales de 1550. Ahora era uno de los líderes del luteranismo estricto, pero sin alcanzar al maestro en amplitud de miras y profundidad de experiencia religiosa.
En 1552 Amsdorf fue nombrado superintendente en Eisenach, desde donde, con Flacius, desencadenó una virulenta polémica contra los filipistas y adiaforistas, argumentando contra el Interim y contra Osiander. La ruptura formal entre el ala luterana ortodoxa y los seguidores de Melanchthon en el coloquio de Worms en 1557 se debió en gran medida a Amsdorf. Desde 1554 a 1559 entabló una violenta controversia con Justus Menius, superintendente en Gotha, sobre la doctrina de las buenas obras y su función en la salvación, llegando a subrayar en el conflicto que las buenas obras son de hecho dañinas para el bienestar del alma, denotando por "buenas obras" las que el hombre realiza con el propósito de obtener la salvación. Cuando en 1561, como resultado de sus ideas sobre el pecado, Flacius junto con sus seguidores fueron expulsados de Jena, a Amsdorf se le perdonó por su avanzada edad y sus grandes servicios a la causa protestante en los primeros días de la Reforma. La compulsión inherente a su naturaleza de adherirse bruscamente a las máximas conclusiones extraídas con férrea coherencia le llevó a esa canonización de la teología del Lutero posterior que fue adoptada por la ortodoxia y le imprimió el espíritu de una intolerancia rígida y estrecha.
Bibliografía:
G. Kawerau, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; E. J. Meier, biografía de Amsdorf en M. Meurer, Das Leben der Altväter der lutherischen Kirche, iii., Leipzig, 1863; Eichhorn, Amsdorfiana, en ZKG, vol. xxii., 1901; Hermann Wendorf, Deutsche Biographie.