Jean Pierre Frédéric Ancillon, bisnieto de Charles Ancillon, nació en Berlín el 30 de abril de 1767 y murió en esa ciudad el 19 de abril de 1837.
Jean Pierre Frédéric AncillonFue profesor en la academia militar de Berlín y predicador de la congregación francesa, atrayendo sus sermones gran atención. En 1806 fue designado tutor del heredero a la corona y en 1825 ministro de Estado, posición que retuvo hasta su muerte. Publicó dos volúmenes de sermones (Berlín, 1818). Es notable su obra de Historia y de Política: Tábleau des revolutions du sistème politique de l'Europe depuis le quinzième siècle, que es una especie de historia universal de los tiempos modernos, de gran elevación de ideas y que obtuvo una gran acogida. El mismo autor la tradujo al alemán. Escribió además entre otras obras filosóficas: Ueber Glauben und Wissen der PHilosophie, Essais philosophiques et nouveaux essais, Philosophie et Poesie, Du Médiateur entre los extrémes y Mélanges de litterature et philosophie. Ancillón fue discípulo de Leibniz, Kant y Jacobi, principalmente de este último. Profesó un espiritualismo algo abstracto y aunque carecía de las dotes propias de un pensador profundo y original, llegó, sobre todo en los estudios psicológicos, a mostrar suma discreción y juicio perspicaz. No comprendió la importancia y alcance de la reforma kantiana y se inclinó más a las enseñanzas de Jacobi. Como él, adopta el principio del sentimiento, haciendo piedra de toque de la verdad científica el sentido común de las gentes cultas. Parece en algunos pasajes de sus estudios psicológicos su doctrina eco lejano de la filosofía escocesa. Acepta la fe como base de la certeza y en las concepciones ontológicas (en las cuales es deficiente su doctrina) se reduce a un eclecticismo, cuyo alcance es nulo, al menos para los empeños por entonces acometidos en la filosofía especulativa. Toma como punto de partida el análisis del yo y de los fenómenos del pensamiento, declinando en un intelectualismo abstracto de íntimo parentesco con el cartesianismo francés. Portaestandarte de la reacción espiritualista que se inició a comienzos del siglo XIX, revela en todas sus obras un sentido psicológico penetrante y certero en la observación y descripción de los fenómenos anímicos. Como rasgo original (si así puede ser considerado) de su pensamiento, únicamente puede señalarse su teoría del medio, que quiere elevar a criterio de toda verdad. Dice que entre todas las opiniones extremas debe aspirarse a fijar un justo medio, que es precisamente donde reside la verdad, comentando el cocido aforismo: "Los extremos son viciosos; en el justo medio está la virtud."