Historia
ANDRÉS DE CESAREA
El método expositivo de Andrés se aprecia en la dedicación introductoria a su hermano y compañero Macario. El Apocalipsis, afirma, como otras Escrituras inspiradas, es a la vez histórico, tipológico y anagógico, siendo el último aspecto el prominente. El expositor debe, por consiguiente, observar sus límites. Dios ha hecho su revelación en Cristo susceptible para el intelecto humano y por eso la historia y el misterio no deben tratarse de manera semejante. Pero la explicación puede al menos consolar y edificar al lector, mostrando la transitoriedad de todas las cosas terrenales y enseñándole la permanencia de las glorias futuras. La exposición de Andrés se caracteriza por el esfuerzo en llegar a una interpretación cristiana de la historia, mediante un interés en sus hechos y una cauta elucidación de la profecía. Pero a pesar de esto, su concepto de que el Apocalipsis ofrece una clara revelación en conjunto del gobierno divino del mundo impregna su exposición totalmente. Su estilo es normalmente glosario, aunque añade aquí y allá citas edificantes. Donde es necesario expone diferentes conceptos, dejando al lector que tome su decisión, pero su comentario es mucho más que una mera catenæ, ocupando las citas un pequeño espacio. Desde el punto de vista de la crítica textual, tal Bengel reconoció, el comentario tiene importancia en sí mismo. Matthæi reseñó que las glosas de Andrés se habían infiltrado no pocas veces en los manuscritos y F. Delitzsch se inclinaba a atribuir la incertidumbre de los textos cursivos del Apocalipsis a la influencia de los comentarios de Andrés y Aretas. El comentario está en Migne, Patrologiae cursus completus, cvi.