Historia

ANSGAR (801-865)

Ansgar o Anskar (Aasgejr, Osgejr), de donde deriva Oscar, que significa 'Lanza de Dios', apóstol de Escandinavia y primer arzobispo de Hamburgo (831-865), nació en una prominente familia franca cerca del monasterio de Corbie, a 14 kilómetros al este de Amiens, probablemente el año 801, muriendo en Bremen el 3 de febrero de 865. Tras la prematura muerte de su madre fue criado en Corbie, haciendo rápidos progresos en su aprendizaje. En el año 822 fue uno de los enviados a fundar la abadía de Corvey (Nueva Corbie) en Westfalia, siendo allí maestro y predicador. Cuando cuatro años más tarde el rey de Dinamarca, Harold, hizo una alianza con los francos que incluía la aceptación de su religión, Ansgar estuvo entre los escogidos para acompañar al rey a Dinamarca para evangelizar al pueblo. Junto con su compañero Autberto fundaron una escuela en la corte de Harold según el modelo franco, aunque tuvieron que abandonar su tarea por la caída de Harold (827) y la enfermedad y muerte de Autberto. Probablemente en el otoño del año 829 se presentaron embajadores suecos en la corte imperial, solicitando que fueran enviados misioneros cristianos a su país. De nuevo, Ansgar fue escogido y con él Witmar, su antiguo compañero en la escuela de la abadía en Corvey. Tras un peligroso viaje llegaron a Suecia, permitiéndoseles predicar libremente y teniendo considerable éxito en Björkö (Birka), en una isla en el lago Mälar.

Pasó dos años en Suecia, volviendo a su patria el año 831 para informar al emperador. El tiempo estaba maduro para acometer un plan de gran importancia para las misiones septentrionales, plan que Carlomagno tuvo en mente y para el que su hijo había encontrado a la persona ideal, consistiendo tal plan en el establecimiento de un obispado en Hamburgo. Además de una diócesis formada por las de Bremen y Verden, el nuevo metropolitano tendría el derecho de enviar misioneros a todas las tierras septentrionales y consagrar obispos para ellas. Ansgar fue consagrado en noviembre del año 831 y, habiendo recibido la aprobación de Gregorio IV, fue a Roma para recibir el palio directamente de manos del papa. Esta comisión le había sido previamente otorgada a Ebo, arzobispo de Reims, pero se llegó a un amistoso acuerdo dividiendo la jurisdicción, quedándose Ebo con la de Suecia. Durante un tiempo Ansgar se dedicó a las necesidades de su propia diócesis, que era todavía territorio de misión con algunas pero pocas iglesias. Fundó en Hamburgo un monasterio y una escuela, sirviendo esta última para la misión danesa, aunque sus logros no fueron muchos.

Tras la muerte de Ludovico Pío (840), Ansgar perdió la abadía de Turholt, que le había sido otorgada como una donación para su obra, y en 845 Hamburgo fue destruida por los daneses, por lo que Ansgar era un obispo sin sede ni ingresos. Muchos de sus colaboradores lo abandonaron, quedando su obra al borde de la desaparición. El nuevo rey, Luis el Germánico, vino en su ayuda, pero al no poder recuperar Turholt para él, planeó otorgarle la diócesis vacante de Bremen. Había muchas dificultades canónicas y de otras clases, pero tras prolongadas negociaciones Nicolás I accedió a la unión de las dos diócesis (864). Desde el año 848 Ansgar residió en Bremen, haciendo todo lo que pudo para reavivar la misión danesa. Desde su posición tuvo éxito en obtener el permiso del rey Haarik para construir una iglesia en Sleswick, logrando que el cristianismo fuera una religión tolerada. No olvidó la misión sueca, pasando dos años allí (848-50) en el preciso momento en el que la amenazaba una reacción pagana. En su propia diócesis demostró ser un modelo de obispo, destacando en sus obras caritativas y en una vida de oración. Su humildad era notoria y cuando la gente quiso venerarlo como hacedor de milagros se lo prohibió, diciendo que el mayor de los milagros sería que Dios lo hiciera digno de hacer de él un hombre auténticamente devoto. Poco después de su muerte fue canonizado por Nicolás I. Existe una colección de breves alocuciones suyas titulada Pigmenta, atribuyéndole erróneamente Adam de Bremen la Vita et miracula de Willehad, primer obispo de Bremen.