Historia

APPENZELLER, HENRY GERHARD (1858-1902)

Henry Gerhard Appenzeller, misionero metodista americano en Corea, nació en Souderton, Pensilvania, el 6 de febrero de 1858 y murió en Corea el 11 de junio de 1902.

Henry Gerhard Appenzeller
Henry Gerhard Appenzeller
Descendía de Jacob Appenzeller, quien llegó a Fidadelfia en 1735 procedente de Appenzell, Suiza, siendo granjero arrendatario de Mr. Thomas, de Suderton, Pensilvania. Jacob era ahorrativo y finalmente adquirió la granja. Gideon, de la cuarta generación, se casó con Maria Gerhard, de tronco menonita. Henry era el segundo de sus tres hijos y su madre nunca dominó el inglés, por lo que hablaba con sus hijos en 'holandés de Pensilvania.' Tras una educación en la escuela pública asistió a West Chester Normal School, graduándose en Franklyn y Marshall College en Lancaster, Pensilvania, en 1882 y asistiendo luego a Drew Theological Seminary en Madison, New Jersey. Mientras asistía a los cultos de avivamiento presbiterianos en West Chester se convitió, pero se unió a la iglesia metodista en Lancaster, obteniendo la licencia para predicar, ocupando diversos púlpitos durante sus días de colegio y seminario. En Drew 'sobresalió en griego', siendo secretario privado de uno de los profesores. El 17 de diciembre de 1884 se casó con Ella Dodge, que se había trasladado a Lancaster desde Berlin, Nueva York, en 1879. Había sido criada como bautista, pero como su futuro marido se unió a los metodistas en Lancaster. Mientras estaban en su luna de miel, en el hogar de sus parientes en Navidad, pensaron en ir de misioneros a Corea. La facultad y estudiantes de Drew les acompañaron hasta su tren, cantando himnos. Appenzeller fue ordenado en San Francisco el 1 o 2 de febrero de 1885 y zarpó acompañado por el doctor Scranton y su familia, misionero metodista, y el reverendo Horace Underwood, presbiteriano, todos comprometidos con Corea. Los Appenzeller y Underwood llegaron a Chemulpo el 5 de abril de 1885. La vieja oposición al cristianismo todavía se hacía notar en Corea y por las perturbadoras condiciones que siguieron a las sangrientas algaradas del 4 de diciembre de 1884, el consejo oficial fue no llevar damas a Seúl. Los Appenzellers regresaron temporalmente a Japón, pero estaban de vuelta en Chemulpo en junio de 1885, estableciéndose en Seúl en julio. Su hija, Alice R., nació ese año, la primera niña occidental nacida en Corea. Otras dos hijas también nacerían allí.

Appenzeller pronto adquirió conocimiento de la lengua y ayudó a traducir las Escrituras; se le asignaron Mateo, Marcos y 1 y 2 Corintios. Ayudó en el establecimiento de la imprenta metodista al reverendo Mr. Ohlinger, a quien ayudó a editar Korean Repository. Luego fue editor de esta valiosa revista bajo el título Korean Review. En 1886 fundó la escuela Pai Chai para niños, cuyo edifico de ladrillo se terminó en 1887. En 1895 vio el cumplimiento de un acariciado sueño al poner la primera piedra de un edificio para instalaciones metodistas en Seúl. En un lamentable incidente, en mayo de 1902, con algunos obreros japoneses empleados en la construcción del ferrocarril Seúl-Fusan, él y el obispo Moore y el reverendo Swearer resultaron heridos, lo que retrasó sus planes de partir para el sur en obra misionera, viéndose obligado a embarcarse en el siguiente vapor, el Kumagawa, que zarpó de Chemulpo el 11 de junio de 1902. Esa tarde el navío colisionó con el Kisawaga cerca de Kunsan. Su cuerpo no fue recuperado. Al estar vestido podía haberse salvado, como otros, de no haber sido por haber ido a rescatar a una muchacha misionera nativa puesta a su cuidado.