Historia
ARBUÉS, PEDRO DE (1441-1485)
Pedro de Arbués, inquisidor español, nació en Epila, Aragón, en 1441 y murió asesinado en 1485. Era de familia emparentada con los condes de Aranda. Enviado a Bolonia para hacer sus estudios, se distinguió por su aprovechamiento y obtenida la maestría en filosofía, ingresó, en 1468, en concepto de becario, en el colegio que en dicha ciudad fundó el cardenal Albornoz y en el que estudió teología durante cinco años. El 17 de septiembre de 1473 recibió el grado de doctor. El 30 de septiembre de 1474 fue nombrado canónigo de los agustinos regulares de la metropolitana de San Salvador de Zaragoza. Instituido a la sazón el tribunal de la Inquisición en España, y habiendo sido nombrado fray Tomás de Torquemada inquisidor general, Pedro de Arbués fue elegido inquisidor del reino de Aragón. Hay los que juzgan que Pedro de Arbués se comportó incorruptible y justamente en el desempeño de sus funciones, pero hay los que le consideran un verdugo, sediento de sangre, implacable en sus venganzas y que gozaba en los tormentos de sus víctimas. Lo cierto es que su cargo le granjeó muchos y encarnizados enemigos. De este modo, los perseguidos por él, los que por sentencias suyas habían visto morir abrasados a seres queridos, los que se encontraban sumidos en la miseria, amenazados constantemente de ser juzgados y condenados por el terrible y aborrecible inquisidor, determinaron darle muerte y una noche en que, como solía, iba a la iglesia a cantar maitines, los judíos Durán y Esperás, que se habían escondido en el templo, le acometieron en el momento en que se había arrodillado para comenzar el rezo. Murió allí después de recibir varios golpes de espada. Alejandro VII lo beatificó en 1664 y el 29 de junio de 1867 Pío IX le canonizó. Escribió un libro de sermones, Memorias y advertencias eclesiásticas y El rezo de la Corona de Nuestra Señora.