Historia

ARNO DE SALZBURGO

Arno de Salzburgo, arzobispo de Salzburgo 785-821, parece que nació en la diócesis de Freising, donde está su nombre en los registros como diácono y sacerdote ya en el año 776. Después del 782 era abad en San Amando en Elnon, en Hainault, puesto que retuvo incluso después de su consagración como obispo de Salzburgo el 10 de junio del año 785. Fue enviado a Roma en 787 para pedir ayuda del papa en la reconciliación de Carlomagno con Tassilo, duque de Baviera, aunque fracasó en el empeño, perdiendo Baviera su independencia al año siguiente. No obstante, Arno se ganó la confianza del nuevo gobernante y Carlomagno confirmó a la iglesia de Salzburgo en sus posesiones (790). El obispo fue comisionado como missus dominicus en Baviera y al finalizar la guerra con los ávaros todas las tierras conquistadas quedaron bajo la autoridad espiritual de Salzburgo. Cuando el papa León III fue expulsado por los parientes de su predecesor, Carlomagno encargó a Arno que restaurara la paz y el orden en Roma, explicando al papa los deseos del rey para el establecimiento de los asuntos eclesiásticos en la parte oriental de su reino (797). En deferencia a esos deseos Baviera fue incluida eclesiástica y civilmente en el reino franco, siendo Salzburgo elevada a la categoría de sede metropolitana, recibiendo Arno el pallium el 20 de abril del año 798. Visitó Roma otra vez al año siguiente para restaurar a León III una vez más, y en el año 800 para la coronación de Carlomagno. Fue missus dominicus en Baviera casi continuamente desde el año 802 al 806. Figura en el momento en el que Carlomagno hace testamento y en el concilio de Metz en el año 813, tras lo cual parece que se retiró de la vida pública. Fue amigo del saber y el arte y se dice que copió más de ciento cincuenta libros.