Historia
ARSENIO (354-450)
Arsenio nació en Roma en 354 y murió, hacia en 450, en Troe (Troja), cerca de Memphis, Egipto. Hallándose en Roma, de cuya iglesia parece era diácono, el emperador Graciano y el papa Dámaso lo enviaron a Constantinopla (383) como preceptor de Arcadio, hijo de Teodosio. Once años duró aquella misión y en los tres últimos recibió también el cuidado del hermano de Arcadio, Honorio. El canto y sus cualidades personales le dieron un puesto de muy alta distinción y estima. Pero él se satisfacía cada vez menos con aquella posición, hasta que secretamente se embarcó para Alejandría y se internó en el desierto de Scetis. Allí se presentó a Juan el Enano, al cual advirtieron de la condición del postulante. Como prueba le recibió con la mayor indiferencia, y en la primera comida, en tanto que los ermitaños comían sentados, a él se le dejó de pie, se le señaló un pedazo de pan, que cogió después de la comida de los demás y comió sentado en el suelo. Tal rasgo complació al abad. Conservando, sin darse cuenta, ciertos hábitos de su antigua manera de ser, se sentaba con las piernas cruzadas o los pies uno encima de otro. El abad, para reprendérselo, mandó a uno que hiciera lo mismo al cual se lo reprendió en público, lo que tomó humildemente para sí Arsenio. Llegó al extremo en la mortificación. Dejaba, como protesta contra el uso cortesano de los perfumes, que las hojas de palma con que tejía esteras se corrompiesen por una punta hasta oler mal. Averiguado su paradero, se le requirió para volver a la corte como consejero de Arcadio, a lo que se negó rotundamente. Hacía que sus discípulos recibiesen, en lugar de él, a las personas de calidad que le visitaban. La admiración que su vida austera causaba, hizo se le llamara el Grande.