Historia

ATHELHARD

Athelhard, célebre benedictino inglés de Bath del Avon, destacó en el tiempo de Enrique I, cuarto hijo de Guillermo el Conquistador. Fue orientalista, matemático, físico, astrónomo y filósofo, llegando a ser uno de los sabios más notables con que contó Inglaterra durante la Edad Media. En el Speculum majus de Vicente de Beauvais se le llama Philosophus Anglorum. Para ampliar y completar sus estudios estuvo en Tours y Laon (Francia), España, Italia, Egipto, Arabia, Asia Menor y Grecia, empleando siete años en su viaje, durante los cuales conoció a los hombres más eminentes de su tiempo. Sus trabajos se encaminaron a divulgar el conocimiento de la filosofía y matemáticas de los árabes, creyendo en la superioridad de aquellas doctrinas sobre las escolásticas, que predominaban en su tiempo.

Dejó numerosas obras, tanto originales como traducidas al árabe; además se le atribuyen otras por algunos bibliófilos y sabios, aunque sin verdadero fundamento. Entre todas figura, en primer término, el tratado De codem et diverso, escrito en forma de cartas dirigidas a su sobrino, que era uno de sus discípulos predilectos y que le acompañó en su viaje a Francia. Esta obra está dedicada a Guillermo, obispo de Siracusa, y por lo tanto escrita desde 1105 a 1116, fecha de la muerte de aquel obispo. Le siguen De naturis rerum, escrita en forma de diálogo entre Athelhard y su sobrino; está impresa y dedicada a Ricardo, obispo de Bayeux de 1113 a 1133, y Regulae abaci, tratado que publicó íntegro el príncipe Baltasar Boncompagni en el tomo xiv de su Bullettino di Bibliografia e di storia delle science matematiche e fisiche (Roma, 1881), refutando, al propio tiempo, la opinión de Charles Jourdain, que suponía que esta obra no era original, sino una simple traducción del árabe, después de un maduro examen de los tres únicos manuscritos del libro que se conocen y se conservan respectivamente en las bibliotecas del Vaticano, de la universidad de Leiden y de París. Entre las traducciones de Athelhard se pueden citar: Praestigia astronomica Thebedis, traducida de la obra del escritor árabe Thebit-ben-Korrah, del que se conserva un ejemplar manuscrito en la biblioteca de Avranches; Isagoge minor in astronomiam, de Abu-Djafar, tradución del árabe al latín, de la que se guarda una copia en la biblioteca Bodleian de Oxford; un tratado sobre el Astrolabio, de autor árabe desconocido, del que posee una copia el Museo Británico; las Tablas Karismianas o Ezich Djafaris-et-Khârezmi, traducidas del árabe, de las que existe un ejemplar en cada una de las bibliotecas de Oxford, Chartres y Mazarina de París (el de ésta se halla incompleto) y los Elementos de Euclides, también traducidos del árabe al latín, que, impresos en Venecia en 1482, tardaron poco en llegar a ser el libro clásico de todos los matemáticos de Europa; se publicó junto con un comentario firmado por Campanum, que se cree es un seudónimo; la traducción de Athelhard es anterior al descubrimiento del manuscrito griego. Entre las obras que algunos autores atribuyen a Athelhard, sin que su paternidad aparezca de modo fehaciente, se puede señalar: Problemata, que Leland afirma haber visto en la biblioteca de los franciscanos en Londres; Liber imbrium secundum Indos, de la Biblioteca Real de París, que le atribuye Jourdain, sin contar con las cuatro obras que le atribuye también el obispo Tanner, tituladas: Liber magistri Adelardis Bathoniensis, qui dicitur Mappae Clavicula; otra en prosa y verso, De septem artibus liberalibus; el tratado De computo, que perteneció al conde de Stamford y otro tratado, De sic et non sic. En cambio no se tiene noticia del tratado que al final de la obra De naturis rerum dice se proponía escribir con el título De initio de initiis, sobre cuestiones de alta filosofía.