Historia

ATWATER, LYMAN HOTCHKISS (1813-1883)

Lyman Hotchkiss Atwater, presbiteriano americano, nació en Hamden, Connecticut, el 23 de febrero de 1813 y murió en Princeton, New Jersey, el 17 de febrero de 1883.

Lyman Hotchkiss Atwater
Descendía de David Atwater, uno de los fundadores originales de New Haven, Connecticut, y era hijo de Lyman y Clarissa (Hotckiss) Atwater. Se preparó para el colegio bajo el doctor H. P. Arms, ministro congregacional, e ingresó en Yale a la edad de catorce años, estableciendo una amistad duradera con su compañero Noah Porter, graduándose con honores en 1831, enseñando clásicas durante un año en Mount Hope Seminary, Baltimore, y realizando luego el curso prescrito en Yale Divinity School, sirviendo como tutor en Yale College los dos últimos años del mismo. El 29 de julio de 1835 fue ordenado pastor de la primera iglesia congregacional, Fairfield, Connecticut, donde estuvo 19 años. Durante el resto de su vida fue profesor en New Jersey College, Princeton. Su nombramiento original fue para la cátedra de filosofía moral y mental, pero cuando el doctor James McCosh fue presidente, Atwater consintió en que las materias las impartiera él, haciéndose cargo de la cátedra de lógica y ciencia política y moral. Se casó el 7 de octubre de 1835 con Susan, hija de Elihu y Susan Howell Sanford, de New Haven, teniendo cuatro hijos y una hija.

Fue un prolífico autor de artículos polémicos. La mayoría, más de cien, aparecieron en Princeton Review. Cubrían una amplia gama de asuntos, incluyendo doctrina y apologética, biografía, historia, educación, metafísica, ética, economía política y finanzas. Sin embargo, su principal interés era la filosofía y la teología, que habían sido grandemente estimuladas en su juventud por la lectura de Coleridge, de quien se confesó deudor. Sin embargo, finalmente el efecto de Coleridge sobre él fue afirmar su ortodoxia, convirtiéndose en uno de los más notables campeones del antiguo orden contra los cambios teológicos y sociales que caracterizaron la mitad del siglo XIX. Su primera contribución a Princeton Review, The Power of Contrary Choice, octubre de 1840, era una defensa de la antigua escuela calvinista y una acusación contra la teoría de la responsabilidad personal promovida por el doctor Nathaniel W. Taylor, su antiguo pastor y profesor. Profesó gran admiración por Horace Bushnell, como hombre y predicador, pero le consideró poco capacitado para intentar reconstruir la teología y lamentó que hiciera tanto 'para minar y confundir la verdadera noción de la Trinidad, encarnación, expiación, lengua, lógica y credos.' La tendencia de la nueva teología para crear la forma de la predicación defendida por el doctor Charles G. Finney, que 'multiplicaría los convertidos con rapidez sin precedentes', le era abominable. Naturalmente combatió la filosofía de Herbert Spencer y repudió las hipótesis evolucionistas, exultante de que al hacerlo tenía a Agassiz de su lado. En sus ideas políticas y sociales era igualmente conservador. El verdadero desarrollo debe estar basado no en el escepticismo sino en la 'estabilidad', esto es, la adhesión a las verdades fundamentales reveladas en la Biblia. Denominó al gobierno civil, la familia y la propiedad 'grandes ordenanzas de Dios para la regulación social del hombre.' Al movimiento feminista lo denominó una 'loca empresa.' No menos conservador fue en sus ideas sobre la educación, criticando la libertad dada a los estudiantes en Harvard por el presidente Eliot y apoyando las políticas favorecidas por su amigo el presidente Porter. Aunque duro en sus críticas y a veces dado a fuertes invectivas, fue extremadamente justo al manejar los argumentos de sus oponentes, apreciando su excelencia y siempre amable en espíritu. Sus escritos son todavía de valor, tanto por la información como por la sabiduría que contienen y también por la luz que arrojan sobre los movimientos intelectuales y religiosos del periodo en que fueron escritos. Publicó también varias alocuciones y un libro, Manual of Elementary Logic (1867).