Historia

AURIFABER, JOHANNES, DE WEIMAR (1519-1575)

Johannes Aurifaber de Weimar (Vinariensis), teólogo luterano alemán, nació probablemente en el condado de Mansfeld en 1519 y murió en Erfurt el 18 de noviembre de 1575. Comenzó sus estudios en la universidad de Wittenberg en 1537, donde se identificó estrechamente con Lutero. Desde 1540 a 1544 ejerció como tutor del joven conde de Mansfeld y al año siguiente hizo campaña contra los franceses como capellán de campo. En 1545 sirvió a Lutero como su famulus, permaneciendo con el reformador hasta que murió al año siguiente. En 1550 fue predicador de la corte en Weimar y durante los siguientes diez años tuvo un importante papel en las luchas internas de los seguidores de Lutero, distinguiéndose por su celosa adhesión a la facción denominada luterana estricta. Sus ideas extremas originaron su dimisión de la corte de Weimar en 1561, trasladándose a Eisleben donde comenzó su series de publicaciones sobre Lutero. En 1556 era pastor en Erfurt, lugar en el que pasó el resto de su vida envuelto en incesantes luchas con sus colegas. Aurifaber comenzó a coleccionar documentos de Lutero hacia 1540 y para 1553 afirmaba tener dos mil cartas del reformador. Desde 1553 a 1556 fue coeditor de la edición de Jena de las obras de Lutero. En el último año publicó un volumen de las cartas latinas de Lutero, siguiendo un segundo volumen en 1565. En 1566 apareció su celebrado Tischreden und Colloquia D. M. Luthers, del que una parte, que trata de los últimos días del reformador, estaba basado en notas tomadas por Aurifaber. Posteriormente seguiría una colección de las Charlas de Sobremesa, preparada por Lauterbach en 1538 y posteriormente revisada por él. Con el material de Lauterbach, Aurifaber incorporó mucho de otras fuentes, mostrando, sin embargo, poco cuidado en la colación de textos e incluso en el arreglo lógico de las fuentes. Sin embargo, su compilación solo tiene el valor de una autoridad secundaria, salvo los memoranda de su propia preservación. Sin intentar falsificar deliberadamente sus textos, Aurifaber no dudó en modificar el tono del discurso de Lutero, por lo que su obra no debe leerse sin precaución. Es más que probable que en muchos lugares haya buscado intensificar la característica espontaneidad de Lutero, con el resultado de dar al libro un espíritu de gratuita tosquedad. Aurifaber obtuvo gran ganancia con la venta de las colecciones de los escritos de Lutero a los príncipes protestantes de Alemania.