Historia

AVERCIO DE HIEROPÓLIS

Avercio (Avircio, Abercio) de Hierópolis, localidad en el valle Glauco, no la Hierópolis sobre el Lyco, fue un frigio cuya inscripción sepulcral se ha conservado, habiendo sido escrita probablemente hacia el año 400 y hallada por W. M. Ramsay en 1883 en las termas cerca de Hierópolis. La inscripción, con restauraciones, puede traducirse así:
Inscripción de Avercio. Foto de A. Bracchetti, Museo Vaticano
Inscripción de Avercio. Foto de A. Bracchetti, Museo Vaticano
1. Yo, ciudadano de una ciudad distinguida, hice este monumento
2. en vida, para tener aquí a tiempo un lugar para mi cuerpo.
3. Me llamo Abercio, soy discípulo del pastor casto
4. que apacienta sus rebaños de ovejas por montes y campos,
5. que tiene los ojos grandes que miran a todas partes.
6. Este es, pues, el que me enseñó... escrituras fieles.
7. El que me envió a Roma a contemplar la majestad soberana
8. y a ver a una reina de áurea veste y sandalias de oro.
9. Allí vi a un pueblo que tenía un sello resplandeciente.
10. Y vi la llanura de Siria y todas las ciudades, y Nísibe
11. después de atravesar el Éufrates; en todas partes hallé colegas,
12. teniendo por compañero a Pablo, en todas partes me guiaba la fe
13. y en todas partes me servía en comida el pez del manantial,
14. muy grande, puro, que cogía una virgen casta,
15. y lo daba siempre a comer a los amigos,
16. teniendo un vino delicioso y dando mezcla de vino y agua con pan.
17. Yo, Abercio, estando presente, dicté estas cosas para que aquí se escribiesen,
18. a los setenta y dos años de edad.
19. Quien entienda estas cosas y sienta de la misma manera, ruegue por Abercio.
20. Nadie ponga otro túmulo sobre el mío.
21. De lo contrario pagará dos mil monedas de oro al erario romano
22. y mil a mi querida patria Hierópolis.
De esta inscripción G. Ficker concluyó que Avercio era sacerdote de Cibeles, mientras que Harnack lo considera miembro de una secta parcialmente gnóstica, parcialmente pagana, al estar los misterios paganos combinados con los cristianos, principalmente la Cena. El peso de autoridad, sin embargo, está a favor del carácter cristiano de la inscripción. Debe fecharse hacia el año 200, un tiempo cuando no era seguro hacer una profesión abierta de la fe cristiana, de ahí que Avercio use un lenguaje misterioso que tiene un doble significado, pero que es inteligible para aquel 'que entiende'. Posiblemente el autor fuera Avercio Marcelo, nativo de Frigia, a quien se dedicó una obra contra los montanistas hacia el año 193 (Eusebio, Hist. eccl., v, 16). Como evidencia interna se cita la inconfundible alusión a la Cena del Señor, al bautismo ('sello resplandeciente') y la referencia a Pablo. La inscripción se encuentra en el museo de Letrán en Roma.