Stephen Theodore Badin, misionero y primer sacerdotecatólicoordenado en Estados Unidos, nació en Orleáns, Francia, el 17 de julio de 1768 y murió en Cincinnati, Ohio, el 19 de abril de 1853.
Stephen Theodore Badin
Desde niño fue destinado en su familia para la carrera eclesiástica, siendo educado en el Collège Montaigu, París, y en el seminario sulpiciano en Orleáns. Tras llegar a América continuó sus estudios en Baltimore, donde el 25 de mayo de 1793 fue ordenado por el obispoCarroll. Poco después fue nombrado para el nuevo Estado de Kentucky, donde estimó que había 300 católicos, ampliamente esparcidos. En ruta a su destino misionero visitó el asentamiento francés en Gallipolis, donde bautizó varios niños. Su primera misa en Kentucky la celebró en una casa privada; durante varios años el hogar de Badin fue su silla de montar, al viajar de una comunidad aislada a otra, animando, consolando, exhortando y aconsejando a los miembros de su dispersa grey. No estaba bien familiarizado con la lengua de sus feligreses, no sabiendo nada de la vida en las regiones interiores y sufriendo muchas dificultades, pasando a veces hambre, frío y cansancio. Se construyó una pequeña cabaña en el actual Marion County, a 57 millas al sur de Louisville, que llamó St. Stephen y al acabar el siglo había fundado seis o siete pequeñas capillas de madera, siendo vicario general de Kentucky. La primera capilla católica en Lexington la construyó en 1800 y una iglesia gótica de ladrillo la dedicó Badin el 19 de mayo de 1812. En Louisville edificó la primera capilla, llamada St. Louis, en 1811. Su gente era pobre, lo mismo que él, pero su agudeza, saber y buen humor le hicieron popular, haciendo amigos entre los protestantes de su región, especialmente el coronel Joseph Daviess, tras cuya muerte en la batalla de Tippecaone, Badin compuso una elegía latina en su honor. Otro poema, Carmen Sacrum, lo escribió al ser designado su antiguo amigo, Benedict J. Flaget, obispo de Bardstown. Sin embargo, no mucho después Badin tuvo un desacuerdo con el obispo sobre títulos de tierras y en 1819 se marchó a su país natal. Allí estuvo durante nueve años, empleado en recaudar fondos para sus misiones americanas y visitando Roma, sirviendo luego en varias parroquias en Francia y Bélgica.
En 1828 la llamada de América se hizo tan imperiosa que Badin resolvió regresar, en vista de que su hermano menor, François Vincent Badin, era sacerdote en la frontera septentrional y su colega sulpiciano, Gabriel Richard, estaba predicando en Detroit. Llegado a ese lugar Badin aceptó una parroquia de canadienses franceses en Monroe, en el río Raisin, donde ofició durante año y medio. Luego vino un llamamiento de la misión india en Michigan occidental, donde vivían los potawatomis, que tenían recuerdos del padre Claude Allouez, que siglo y medio antes había vivido y muerto allí. El jefe Pokagon recibió a Badin en su propia cabaña, trabajando el sacerdote celosamente para recuperar para el catolicismo a pieles rojas que habían escuchado las enseñanzas bautistas. Estuvo presente en el tratado de 1832 y solicitó, basándose en el mismo, una concesión de tierras, obteniendo ya sea por compra o por cesión el terreno sobre el que se construyó la universidad de Notre Dame en South Bend, Indiana.
Mientras estuvo entre los potawatomis Badin visitó Chicago, donde realizó varios bautismos y dijo misa en casas privadas. Tras dejar la misión india fue un sacerdote itinerante, visitando muchas de sus antiguas parroquias, donde fue bien recibido por sus pasados servicios. Murió en casa del obispo Purcell. Alto, gallardo, delgado e infatigable en sus esfuerzos por su gente, Badin fue una figura bien conocida en el oeste durante más de medio siglo. Un colega dijo al ver su retrato: 'Nunca le vi parado antes.'