John Bailey o Baily, ministro
protestante disidente inglés, nació cerca de Blackburn, Lancashire, el 24 de febrero 1643 y murió el 12 de diciembre de 1697. Era hijo de Thomas Bailey, miembro de la
congregación del reverendo Thomas Jolly en Altham, y luego en Wymond House. Su padre fue durante mucho tiempo un 'notorio malvado', pero su esposa era una mujer de notable piedad y fuerza de carácter. Ya con doce años, John dirigía la adoración familiar y
Cotton Mather dice que cuando el padre, borracho y derrochador, lo supo, quedó conmocionado, convirtiéndose en un hombre completamente cambiado. Curiosamente, una entrada que el
predicador no pudo haber conocido en el libro de la iglesia del reverendo Jolly, no solo registra que John a la edad de doce años era un 'niño maravilloso' para la religión, sino que había sido 'ocasión de bien para su padre y un compañero de escuela.' Asistió primero a la escuela Queen Elizabeth de Blackburn. El rector era entonces Charles Sagar. Más tarde fue puesto bajo la tutoría teológica del reverendo
doctor Thomas Harrison, ministro
no conformista en Chester. Empezó a predicar en su vigésimo segundo año, pero no fue
ordenado hasta 1670. Ser
independiente o
congregacional, hizo que fuera pronto expuesto a los informes maliciosos que poco después causaron la expulsión en 1660-2 de los 'dos mil' no conformistas. Fue arrestado y encarcelado en la prisión de Lancaster por no conformidad. Por alguna influencia fue liberado 'después de un tiempo'. Se trasladó a Irlanda, permaneciendo temporalmente en Dublín y yéndose luego a Limerick. Su dedicado ministerio produjo gran fruto en esa ciudad, donde tuvo como oyente regular a un miembro de la familia ducal de Ormond. Al saberlo el
obispo de Limerick, presentó una queja al duque de Ormond, lord teniente. El amigo del duque no abandonó a Bailey, sino que presentó su caso y valor a Ormond, haciéndole la oferta primero de un
deanato y luego del primer
obispado que quedara vacante, si Bailey se conformaba. Pero el soborno fue rechazado sin titubeo. Fue encarcelado nuevamente, siendo en vano las peticiones presentadas a los jueces en su favor. Cuando fue citado, se atrevió a dirigirse al tribunal en estos términos: 'Si hubiera estado bebiendo, jugando y de juerga en una taberna, con compañía, mis señores, supongo que no sería tratado como un delincuente. ¿Debe ser considerado un delito orar a Dios y predicar a Cristo con una compañía de cristianos que son pacíficos, inofensivos y útiles para su majestad y el gobierno, como cualquiera de sus súbditos?' El juez respondió: 'Te haremos saber que es un delito mayor.' Finalmente se le envió secretamente una propuesta por la que se le permitiría salir a condición de que en un plazo limitado especificado dejara el país. A regañadientes y con pesar se sometió. No se le permitió ver a su grey ni predicar un sermón de despedida. En lugar del sermón, Bailey imprimió una alocución.
Emigró a Nueva Inglaterra en 1683 y su nombre aparece en asuntos de la iglesia allí en 1684. Primero llegó a Boston y en 1684 fue nombrado ayudante del célebre Samuel Willard, de la iglesia Old South. A principios de 1685 mantuvo correspondencia con la iglesia independiente en Watertown, Connecticut, con el resultado de que el 6 de octubre de 1686 sucedió al reverendo John Sherman en Watertown. Se relata en Diary del juez Sewall y en otros lugares, que Bailey, sosteniendo la validez de su ordenación original, se negó a ser presentado con imposición de manos, una innovación en las formas de las iglesias independientes que supuso cierto escándalo en ese momento. Por cartas a su antiguo pastor y amigo, el Sr. Jolly, le comunicó las noticias de cómo iban las cosas eclesiásticas en Nueva Inglaterra. Cuando se trasladó de Boston a Watertown, su salud estaba fallando; al cabo de un mes más o menos su hermano menor, Thomas, fue nombrado su asistente. Desafortunadamente éste murió el 21 de enero de 1689. En el mismo año se nombró otro 'asistente'. En 1692 renunció a su cargo en Watertown, y, después de una despedida a personas y lugares, regresó una vez más a Boston. Debió en cierta medida haberse recuperado de su salud, porque en 1693 aceptó el puesto de pastor-asistente del reverendo Allen, de la Primera Iglesia, Boston.
Se había casado en Inglaterra con una dama cuyo nombre de pila era Lydia, quien murió en Watertown el 12 de abril de 1690. No tuvieron descendencia. Su segunda esposa se llamaba Susannah, con la que tuvo descendencia femenina. Su viuda se casó después de su muerte con el reverendo Peter Thatcher. El sermón fúnebre de Bailey lo predicó Cotton Mather, siendo publicado. Eligió para su texto las palabras 'En tus manos encomiendo mi espíritu', sobre las que Bailey había preparado un sermón, nunca entregado, bajo el presentimiento de que sería el último.
Bailey era notablemente modesto y no pudo ser persuadido a imprimir ninguno de sus sermones. Existe un pequeño libro suyo extremadamente raro, que fue publicado por sus amigos. El volumen se titula Man's Chief End to Glorify God, or Some Brief Sermon-notes on 1 Corinthians x. 31, al que se agrega su carta de despedida a sus 'queridos amigos cristianos en y cerca de Limerick', 1689.