Historia

BALLOU, HOSEA (1771-1852)

Hosea Ballou, clérigo universalista americano, nació en Richmond, New Hampshire, el 30 de abril de 1771 y murió en Boston, Massachusetts, el 7 de junio de 1852.

Hosea Ballou
Pertenecía a la cuarta generación de descendientes de Maturin Ballou, probablemente de origen anglo-normando, quien llegó de Inglaterra a Rhode Island en 1638. El padre de Hosea, también llamado Maturin Ballou, había sido pastor bautista en Rhode Island, pero al negarse a un ministerio pagado, vivió enseñando en la escuela y fabricando ruecas. En 1767 adquirió una granja y fundó una iglesia en Richmond, New Hampshire, localidad donde luego los bautistas se establecerían. Hosea, el undécimo hijo, perdió a su madre, Lydia Harris Ballou, de familia cuáquera, cuando tenía dos años. Criado en la pobreza de la frontera, intensificada por la guerra revolucionaria, descalzo incluso en invierno, se convirtió en un adulto alto y fuerte, de semblante amigable y mirada luminosa; aunque estaba lejos de escuela alguna, aprendió a escribir en corteza de abedul con un palo carbonizado y teniendo como libros una Biblia y un almanaque, llegando a ser un consumado razonador, diestro en una dicción que era sencilla, lúcida y fluida, con un singular don para elaborar ilustraciones y parábolas. Destinado a emancipar al movimiento universalista de sus orígenes calvinistas, dándole un principio teológico positivo, sus ideas las formó independientemente de otros hombres o libros.

La instrucción en su hogar le familiarizó con la doctrina calvinista y a la edad de 18 años, en una época de avivamiento religioso, se unió a la iglesia de su padre (enero de 1789). Ciertos vecinos y una pariente distante, convertidos a la idea de la salvación universal según la enseñaba Caleb Rich, un predicador granjero de Warwick, pusieron al joven en la disyuntiva de escoger entre la salvación universal o la soberanía del favor de Dios. Estudiando la Biblia llegó a la conclusión de que había textos que enseñaban la gracia universal e imparcial. En el verano de 1789, trabajando en una granja en Hartford, Nueva York, tuvo una discusión con el ministro bautista local que confirmó su tendencia al entendimiento universalista de la Escritura. Los dos años siguientes trabajó en la granja de su hermano mayor David, que había comenzado a predicar la nueva doctrina, y en este periodo recibió también algo de educación formal en una pobre escuela privada abierta en Richmond, New Hampshire, y un curso en una academia en Chesterfield, New Hampshire. Gracias al esfuerzo logró un certificado de competencia como maestro de escuela. En 1791 fue excomulgado, por razones doctrinales, de la iglesia bautista, poniéndose en contacto por vez primera con John Murray en la convención general universalista de Nueva Inglaterra en Oxford, Massachusetts, realizando su primera intentona rudimentaria y vacilante de predicar. La lectura de algunos escritos deístas le hicieron consciente de las dificultades de la tradición ortodoxa y su totalmente independiente examen de las Escrituras le llevó a rechazar la doctrina de la Trinidad, la depravación total y la expiación.

Rápidamente mejoró su eficacia en el discurso en público, sosteniéndose económicamente mediante una ambulante carrera por escuelas en más de una docena de localidades de Rhode Island y Massachusetts, predicando constantemente en escuelas, hogares o graneros y creando nuevos círculos de adherentes a la doctrina universalista. Su gran éxito inspiró a Elhanan Winchester, cuando presidía en la convención universalista de Nueva Inglaterra en Oxford, Massachusetts, en septiembre de 1794, a llamar al joven predicador al púlpito para una ordenación no solicitada. Poniendo la Biblia del púlpito en su pecho, dijo: 'Hermano Ballou, pongo en tu corazón al escrito Jehová.' Se casó con Ruth Washburn de Williamsburg el 11 de septiembre de 1796, estableciendo su hogar en Dana, Massachusetts, como centro del circuito de predicación (1796-1803). En sus discursos itinerantes sostenía que ni la Escritura ni la razón podían apoyar las doctrinas de la Trinidad, la plena deidad de Cristo, la depravación humana o el castigo eterno. Ejerciendo como sustituto de John Murray en la primera iglesia universalista en Boston (otoño de 1797), la divergencia de Ballou respecto a las ideas de Murray sobre el primero de los tres puntos citados, creó algo de perturbación, por lo que ciertos simpatizantes le invitaron a formar una segunda iglesia en Boston, a lo que se negó para no debilitar la sociedad de Murray. Otro periodo de seis años, 1803-09, tuvo por centro a Barnard, Vermont, con viajes misioneros en 1806 y 1807 extendiéndose al oeste de Nueva York, donde Ballou fundó una asociación occidental de universalistas. La famosa confesión de fe universalista adoptada en Winchester, New Hampshire, en 1803, era tan amplia y sencilla que la predicación de Ballou no tuvo disputa. Rápidamente se convirtió en un autor influyente por sus Notes on the Parables (1804) y Treatise on the Atonement (1805), que serían autoritativos para el movimiento universalista. Fluido escritor en verso, aunque sin eminencia poética, contribuyó con 198 himnos a Hymn Book (1808).

En 1809 comenzó a pastorear en Portsmouth, New Hampshire, periodo marcado por controversias con muchos oponentes, la formación de una asociación ministerial en Gloucester, enero de 1811, y la fundación ese mismo año de Gospel Visitant, el primer periódico universalista, publicación trimestral que servía de órgano a la asociación. Un vigoroso sermón (20 de agosto de 1812) justificando la guerra con Gran Bretaña, produjo abandonos en su iglesia, al ser Portsmouth intensamente federalista, viéndose obligado a ocuparse en una escuela privada con su sobrino nieto Hosea Ballou como ayudante. En el verano de 1815 aceptó una invitación de Salem, donde de nuevo quedó envuelto en la controversia. Pero su periodo de mayor eminencia fue en Boston en 1818-52. La predicación calvinista de Murray acabó en 1815 y su sucesor, Paul Dean, modificó la doctrina de Murray; en otras sociedades de Massachusetts las ideas de Ballou eran dominantes, de ahí que se sintiera justificado a aceptar la invitación de una nueva segunda iglesia edificada en School St. Allí predicaba tres veces cada domingo sin notas a abarrotadas concurrencias, al haber intensificado el cisma del congregacionalismo ortodoxo y unitario el interés en la discusión doctrinal. Ballou también atendía las dedicaciones de iglesias, ordenaciones e instalaciones en un rápido crecimiento del movimiento y, en ausencia de una escuela teológica, ejercía como profesor de estudiantes al ministerio. Procuró reparar las deficiencias de su formación, leyendo historia y obteniendo un conocimiento práctico de latín, griego y hebreo. Editó una publicación semanal, Universalist Magazine, 1819-28, y desde julio de 1830 otra bimensual, Universalist Expositor, que bajo el otro Hosea Ballou se convirtió en Universalist Quarterly. En esas publicaciones expuso profusamente los argumentos universalistas. En el invierno de 1821-22 hizo una prolongada visita a Filadelfia, donde algunos de sus discursos se publicaron en Eleven Sermons (1822). Otros sermones predicados en Filadelfia en noviembre de 1834 aparecieron con el título Nine Sermons (1835). Otras publicaciones fueron Select Sermons (1835), una serie de Lecture Sermons (1832) y Examination of the Doctrine of a Future Retribution (1834).

La obra de Ballou de interés más duradero fue Treatise on the Atonement. Como todas sus producciones es controversial en la forma, pero calmada, elevando las ideas universalistas a lo más alto de la afirmación positiva, siendo el primer esfuerzo por desarrollar una teología basada en la premisa del amor eterno, universal e imparcial de Dios. La lógica de este argumento determinó su interpretación de la Biblia, de ahí que mucha de su exégesis no se sostenga ante la crítica. El estilo lacónico, sencillo, argumentativo e ilustrativo dio al libro gran influencia. Según Ballou la razón y la Escritura no permiten la retribución penal en la otra vida. 'Si algunos sufrieran en el estado futuro, sería porque fueran pecadores en ese estado.' Su conclusión final de que la Biblia no enseña el castigo en el mundo futuro sólo quedó definida por las discusiones con Edward Turner en Gospel Visitant, 1817. Cuando surgió la controversia restauracionista, Ballou se abstuvo de imponer sus opiniones.