Étienne Baluze, canonista e historiador católico, nació en Tuile, a 72 kilómetros de Limoges, Francia, el 23 de noviembre de 1630 y murió en París el 28 de junio de 1718.
Étienne BaluzePertenecía a una familia de famosos juristas, estudiando primero con los jesuitas en Tulle. En 1646 fue enviado a Toulouse, donde permaneció hasta 1654 asistiendo a las conferencias filosóficas en St. Marcial, el colegio jesuita. Mientras estaba en el colegio mostró inclinación hacia los antiguos pergaminos y documentos históricos, pero como su padre le había dedicado al estudio del derecho sólo podía ocuparse en secreto de sus estudios favoritos en la biblioteca de Charles de Montchal, obispo de Toulouse. La perseverante aplicación y su excepcional volumen de conocimiento hicieron su método crítico seguro, siendo pronto conocido entre los eruditos de su tiempo. Sus estudios le obligaban a hacerse monje o sacerdote o entrar al servicio de algún dignatario eclesiástico. Recibió la tonsura y buscó un patrocinador, que encontró en el sucesor de Montchal, Pierre de Marca, que sería después arzobispo de París y quien le enseñaría cómo usar sus extensos estudios históricos para el derecho civil y canónico. Tras la muerte de Marca (1652) diferentes obispos y arzobispos intentaron atraerle hacia ellos mismos. Durante un corto periodo de tiempo permaneció con el arzobispo de Auch y con Le Tellier, el canciller, quien le nombró canónigo de Reims. En 1667 el ministro J. B. Colbert lo hizo su bibliotecario, ocupando Baluze esta posición hasta que se vio obligado a dimitir por avanzada edad, tras treinta y tres años de servicio. Recopiló cientos de documentos de abadías y monasterios, copiando un gran número.
En 1707 Luis XIV lo designó inspector del Collège royal, donde había sido profesor de derecho canónico desde 1689. En esta posición tuvo correspondencia y relación personal con eruditos de distintos países. Una historia de la casa de Auvergne, que editó durante este tiempo con ayuda del cardenal Bouillon, le obligó a dejar París tras la huida de su ambicioso protector (1710). Aunque era de ochenta años de edad, Baluze se vio obligado a ir de lugar en lugar, afincándose finalmente en Orleáns, donde permaneció hasta 1713. Pudo regresar a París después de que la familia de Bouillon fuera recibida de nuevo por el rey tras la Paz de Utrecht. Privado de todos los medios se vio obligado a dedicarse enteramente a la actividad literaria, muriendo sin terminar su historia de Tulle. Escribió: Regum Francorum capitularia (1677; nueva edición por de Chiniac, 3 volúmenes, folio, 1780); Epistolæ Innocentii papæ III (1682); Conciliorum nova collectio (1683, folio); Vita paparum Avenionensium (1693); Historia Tutelensis (1717); Cypriani opera (1726); Bibliotheca Baluziana (1719); Miscellanea (7 volúmenes, 1677-1713).