Historia
BARAGA, FREDERIC (1797-1868)

En su primera misión india fue cordialmente recibido, bautizando y enseñando a muchos. En el curso de sus viajes a otras localidades de la tribu visitó las islas del Lago Michigan y Grand River, donde, en el lugar de la actual Grand Rapids, comenzó una misión en 1833. Sin embargo, en ese lugar incurrió en la enemistad de los comerciantes por su mordaz denuncia del tráfico de licor que realizaban con los hombres de la tribu, siendo trasladado en 1835 de las misiones ottawa a las orillas del Lago Superior. El 27 de julio de 1835 llegó a La Pointe, en Madeline Island, enfrente de Bayfield, Wisconsin. Allí había un poblado de indios chippewa, mezclados con muchos viajeros y mestizos. La iglesia en la isla fue construida por Baraga hacia 1837, tras una visita el año anterior a Europa para obtener fondos. Su hermana menor, Antonia de Hoeffern, vino con él a su regreso a La Pointe, donde su presencia se recordaba mucho después de que las severidades del clima la obligaran a regresar a su patria.
Durante los largos inviernos de este clima septentrional, Baraga se dedicó al estudio de la lengua chippewa, hablada en el noroeste. Preparó varios libros religiosos, algunos de los cuales se publicaron en París, otros en Detroit y Cincinnati. Pero sus obras más valiosas son: Theoretical and Practical Grammar of the Otchipwe Language (Detroit, 1850) y Dictionary of the Otchipwe Language (Cincinnati, 1853).
En el curso de sus ministraciones a los miembros de su dispersa grey, Baraga hizo largos viajes en canoa en verano e invierno, encontrando muchas dificultades y soportando muchas pruebas. En su recorrido visitó Grand Portage, Fond du Lac (cerca del Lago Superior, Wisconsin) y L'Anse a los pies de Keweenaw Bay. En este lugar, donde está ahora Baraga County, Michigan, comenzó una misión en 1843, donde trasladó su residencia. Allí construyó edificios de madera para sus convertidos indios y les enseñó a vivir de forma occidental. Mientras estuvo en L'Anse también ministró a los mineros, que en ese tiempo afluían a las minas de cobre en la península septentrional, haciendo amistad con católicos y protestantes. Sin prestar atención a su cuidado personal fue donde era necesario, por las inhóspitas orillas del Lago Superior, confortando y amonestando a indios, comerciantes y viajeros, sin reparar en sacrificios personales. Al esparcirse las noticias de la misión, fue consagrado el 1 de noviembre de 1853 en Cincinnati obispo del alto Michigan, estando la sede del nuevo obispado en Sault Ste. Marie, continuando desde allí el nuevo obispo sus ministraciones, visitando a veces su antigua misión en el Lago Superior. 'Tuve el placer', escribió un viajero, 'una vez en mi vida de conversar con un absoluto caballero... bondadoso, sereno, cortés y totalmente sincero. Este perfecto caballero era un obispo católico que había pasado treinta años de su vida en los bosques cerca del Lago Superior.' En 1865 se creó un nuevo obispado que sería la sede de Marquette, trasladando Baraga allí su residencia. Construyó una catedral, que dos años y medio después sería el lugar donde fue enterrado. En la iglesia en Döbernig se erigió un monumento en su memoria por los fondos de los eslovenos en América.