Bárbara es una mártir cuyo nombre pertenece más al dominio de la leyenda que a la realidad.
Santa Bárbara, 1437, de Jan van Eyck, Koninklijk Museum voor Schone KunstenSu nombre no aparece en el Martyrologium Hieronymianum ni en Beda. Según el relato tradicional era una doncella de gran belleza, quien habiéndose convertido al cristianismo fue entregada por su propio padre a las autoridades y decapitada por no negar a Cristo. Se dice que su padre murió por un relámpago en la escena de la ejecución, que sucedió en Nicomedia (Bitinia) o Tuscia (Etruria) o Heliópolis (Egipto). El tiempo fue durante Maximino (235-238), o sesenta o setenta años más tarde bajo Maximiano o Galerio. En los países católicos es popularmente considerada protectora contra el fuego y las tempestades, siendo también la patrona de artillería. Es invocada por los moribundos a causa de la historia de Henry Kock en Gorkum, Holanda, en 1448, quien estando a punto de ser devorado por la llama, la invocó y fue preservado lo suficiente para recibir el último sacramento.