Historia

BARCLAY, ALEXANDER (c. 1475-1552)

Alexander Barclay, poeta, erudito y teólogo, nació hacia 1475 y murió en Croydon, a 14 kilómetros al sur de Londres, Surrey, en 1552.

Alexander Barclay presenta su obra a Thomas Cornish
Alexander Barclay presenta su obra a Thomas Cornish
La cuestión de si era de nacimiento escocés o inglés ha sido abundantemente disputada; Bale dice de él, 'alii Scotum, alii Anglum fuisse contendunt' (Scriptorum Brytanniae Centuriae, ix. 723). Pero no hay evidencia para apoyar la segunda opinión. Pits considera que el distrito natal de Barclay fue probablemente Devonshire, probablemente por haber tenido allí su promoción. Wood agrega un de a su nombre (para lo cual la ocurrencia del mismo prefijo en el prólogo de James Locker, Ship of Fools, ed. Jamieson, i. 9, no es justificación suficiente), y descuidadamente lo supone nativo de Berkeley en Somersetshire, para lo cual debe leerse Gloucestershire. Por otro lado, no solo su nombre bautismal y la ortografía de su apellido primâ facie sugiere un origen escocés, sino que está la clara declaración de un contemporáneo, el doctor William Bulleyn, quien vivió muchos años en los condados del norte de Inglaterra, que 'Bartley nació más allá del frío río Twede.' En una publicación anterior a la ya citada (Illustrium Majoris Britanniae Scriptorum Summarium) Bale presenta a Barclay simplemente como 'scotus'; y Holinshed, citado por Ritson, igualmente lo llama escocés. El escocés Dempster también lo reclama como su compatriota (Historia Ecclesiastica Gentis Scotorum, i. 106), añadiendo que vivió en Inglaterra tras haber sido expulsado de su país natal por causa de la religión; declaración que no puede ser correcta, si Barclay se estableció en Inglaterra en 1508 o antes, tiempo en el cual todavía no había habido disputas religiosas en Escocia. Se afirma que si Barclay hubiera sido escocés, habría cantado con más frecuencia las alabanzas de su tierra natal. Pero no le habría sido de ayuda en Inglaterra; además, uno de sus patrocinadores principales, como se verá, fue el vencedor de Flodden Field. Pero en Ship of Fools, (sec. Of the ruyne, & c. of the holy fayth) hay, unido a 'una exhortación y alabanza especial' de Enrique VIII, un cálido tributo a Jacobo IV de Escocia, que consiste de varias estrofas, una de ellas en acróstico, incluyendo una recomendación de una estrecha alianza entre el león y el unicornio. En el momento de su publicación, casi nadie más que un escocés habría incluido esas estrofas. Por último, el argumento en favor de la nacionalidad escocesa de Barclay aún se ve reforzado por los elementos escoceses en su vocabulario. Las palabras en cuestión no son numerosas, pero es difícil explicar de otra manera su presencia.

Posiblemente Barclay cruzó la frontera con el fin de obtener una educación universitaria en Inglaterra, según una práctica no inusual entre sus compatriotas incluso en su día. Se conjetura que fue miembro de Oriel College, como se desprende que luego dedicó su principal obra literaria al doctor Cornish, obispo de Tyne (obispo sufragáneo de Bath y Wells), quien fue rector de Oriel desde 1493 hasta 1507. Por supuesto, hay indicación de que Cambridge y no Oxford, y una tercera de que tanto Cambridge como Oxford pueden haber sido la universidad de Barclay. Warton cita una línea de Eclogue I, que en todo caso muestra que Barclay visitó una vez Cambridge; a lo que se puede agregar que en la misma égloga 'Trompyngton' y 'good Manchester' (se cuestiona si es Godmanchester, aunque la referencia puede ser a Manchester, con la cual James Stanley, obispo de Ely, 1506-15, estaba estrechamente relacionado) se mencionan entre los lugares bien conocidos del mundo. Pero tanta familiaridad con Cambridge y sus inmediaciones bien podría ser adquirida por un monje de Ely. En una u otra de las universidades inglesas, si no en ambas, se puede suponer que estudió y obtuvo sus graduaciones. En su testamento se llama a sí mismo doctor en teología, pero dónde y cuándo recibió este grado se desconoce. Ya sea antes o después de su carrera universitaria, mientras todavía estaba 'en la juventud' residió en Croydon, Surrey, lugar que cita en Eclogue I.

La vida estudiantil de Barclay estuvo, según su propio testimonio en Ship of Fools (sección Of unprofytable Stody), llena de desvaríos, suponiéndose que eso le pudo haber inducido a viajar al extranjero antes de ser ordenado. El pastor Cornix, por quien en su Eclogues Barclay evidentemente se designa a sí mismo, habla de Roma, París, Lyón y Florencia como ciudades que visitó entre muchas otras, cuando vio el mundo en su juventud. No hay ninguna autoridad para la afirmación de Mackenzie de que también viajó por los Países Bajos y Alemania. En cualquier caso, sus años de viaje deben haber coincidido con un período muy activo del Renacimiento continental, cuando los ingleses estaban abiertos al saber que iban a adaptar en su país. Es imposible determinar cuánto de su saber adquirió Barclay en Inglaterra. Parece que sólo tenía un ligero conocimiento de griego. De su conocimiento de los poetas latinos sus Eclogues proporcionan amplia evidencia; de otros escritores, especialmente cita a Séneca. Pero el monumento propiamente dicho de su saber latino es su traducción de Bellum Jugurthinum de Salustio, que publicó en fecha desconocida en obediencia al deseo del duque de Norfolk. Va precedido por una dedicatoria a este noble, en la que el autor habla del 'entendimiento del latín', que es 'en este momento casi despreciable a los caballeros', y por una carta latina, fechada en [King's] Hatfield en Hertfordshire, a John Veysy, obispo de Exeter. Su familiaridad con el francés se manifestó al componer para su publicación en 1521, de nuevo bajo el mandato del duque de Norfolk, el tratado Introductory to write and to pronounce Frenche, que Palsgrave menciona en L'Esclaircissementde la langue Francoise, impreso en 1530. Una copia del tratado de Barclay, probablemente única, existe en la Bodleian.

En los primeros años del siglo XVI, la unión entre la Iglesia y el saber no era menos estrecha en Inglaterra que en el conjunto de eruditos continentales, entre los cuales Sebastian Brant ya era una figura prominente. Poco después del regreso de Barclay a Inglaterra, debió ser ordenado por el obispo Cornish, por medio del cual fue nombrado sacerdote en el colegio de Ottery St. Mary, en Devonshire, del que el obispo pluralista tuvo la custodia desde 1490 hasta 1511. El colegio de sacerdotes seculares, del que Barclay era miembro, lo fundó en 1337 John Grandisson, obispo de Exeter; la heredad la había obtenido del deán y capítulo de Rouen, a quien los había concedido Eduardo el Confesor. Allí Barclay, en 1508, realizó la obra que le dio su principal fama, la traducción inglesa de Ship of Fools, publicada por primera vez por Pynson en diciembre de 1509, con una descripción del autor al obispo Cornish en la parte posterior de la primera hoja. En esta dedicatoria, habla de la obra como 'meourum primiciae laborum quae in lucem eruperunt', pero previamente, en 1506, publicó sin su nombre un libro llamado Castell of Laboure, una traducción de la obra Le Chateau de Labour (1499), del poeta francés, mejor conocido como dramaturgo, Pierre Gringoire, una alegoría moral que, aunque no era una novela, fue rápidamente reimpresa por un segundo editor.

Durante su residencia en Ottery St. Mary, Barclay hizo otros amigos y enemigos. Entre los primeros se encontraba un sacerdote, John 'Bishop de apellido', cuya gratitud hacia él declara cálidamente en Ship of Fools (sec. The descripcion of a wyse man), a quien se refiere como 'el primer testigo de esta obra.' Un cierto 'maestro Kyrkham', a cuya generosidad y condescendencia ofrece un tributo en el mismo poema (sección Of the extorcion of Knyghtis), es con mucho probabilidad Sir John Kirkham, alto magistrado de Devonshire en los años 1507 y 1523. En la misma sección del poema, se aparta de su práctica general de abstenerse de declaraciones personales, con el fin de lanzar una embestida contra un gordo oficial de la ley, 'Mansell de Otery'; en otros lugares (sec. Inprofytable bokes) a los párrocos de Honyngton (Honiton) y Clyst los califica como clérigos de disipación y deportes; y en otra sección (Of hym that nought can and nought wyll lerne), hace una 'adición' de ocho vecinos del traductor, secundarios (sacerdotes-vicarios) de Ottery St. Mary, sin cuya presencia el 'barco' estaría incompleto.

La residencia de Barclay en Devonshire puede haber llegado a su fin con la designación del obispo Cornish para la custodia de Ottery St. Mary en 1511, que fue seguida dos años más tarde por la muerte del obispo. Las reminiscencias del oeste ocurren incluso en sus últimos poemas ('Bristowe' en Ecl. iv., 'Severn' en Ecl. ii.); pero en la dedicatoria de The Myrrour of Good Maners, traducida 'por deseo de Syr Gyles Alyngton, Knyght,' e impresa sin fecha por Pynson 'a instancia y pedido' de Richard, conde de Kent, Barclay se llama a sí mismo 'sacerdote y monje de Ely.' Myrrour es una traducción del poema elegíaco de Domingo Mancini, De quatuor Virtutibus (1516); y la alocución prefijada contiene la interesante afirmación de que Sir Giles Alington había pedido a Barclay que acortara o adaptara la Confessio Amantis de Gower, pero Barclay había rechazado la empresa como inadecuada para su edad, debilidades y profesión. Las Eclogues, cuyas primeras ediciones están nuevamente sin fecha, también fueron escritas manifiestamente en Ely (véase en Ecl. iii el pasaje sobre el obispo Alcock, 'ahora muerto y olvidado'; Alcock, el fundador de Jesus College, Cambridge, a quien también lamenta en Ecl i., murió en 1500). En las líneas introductorias, declara que tenía treinta y ocho años de edad cuando volvió a retomar un asunto en el que ya había trabajado en su juventud. Mientras estaba en la flor de la vida, Barclay había hecho los votos como monje benedictino y por lo tanto se inscribió en la más conservadora y aristocrática de las órdenes (es curioso que en Ecl. v. presenta con desdén a 'un comedido Cluner', es decir, un monje cluniacense, como proveedor de amuletos para mujeres). En Ely también tradujo Life of St. George, de Baptist Mantuan, que dedicó a Nicholas West, obispo de Ely; de esta traducción Mackenzie (ii. 291) cita algunas líneas del antiguo metro de catorce sílabas, que no tienen ningún mérito sorprendente. Cuándo fueron escritas por Barclay ciertas vidas de otros santos, aunque todas inexistentes, sólo puede conjeturarse; Jamieson piensa que Life of St. Thomas of Canterbury la escribió cuando su autor se convirtió en franciscano en Canterbury; Lives of St. Catharine, St. Margaret, and St. Ethelreda, el último nombre, por supuesto, lo relaciona directamente con Ely. Bajo Enrique VII, a quien Barclay valoró, o profesó valorar, un profundo respeto (ver Ecl. i.), el saber y las letras ya estaban de moda y los primeros años de Enrique VIII fueron el apogeo del Renacimiento inglés. Por lo tanto, no es sorprendente que Barclay, cuyos esfuerzos como autor empezaron hacia el final del primer reinado Tudor y logró un notable éxito a finales del segundo, haya disfrutado una experiencia generosa de mecenas y mecenazgos. Parece haber gozado de la buena voluntad del consejero de confianza de Enrique VII, el cardenal Morton, un prelado de gustos literarios (ver Eclogues iii y iv); pero debe haber sido en la primera parte de su vida, ya que Morton murió en 1500. Quizás, como arzobispo de Canterbury, tuvo algún contacto con Barclay en Croydon. Fue honrado en su madurez por Thomas, duque de Norfolk, el vencedor de Flodden Field y tesorero de Inglaterra, a quien, como se ha visto, dedicó su traducción de Jugurtha, y el recuerdo de cuyo segundo hijo, Sir Edward Howard, después de la muerte de éste en Brest, el 25 de abril de 1513, como alto almirante en la guerra con Francia, cantó en la grácil égloga de Towre of Vertue and Honor, introducida en su Ecl. iv. Otros patronos suyos, como se ha visto, fueron Richard, conde de Kent, que murió en 1523, y Sir Giles Alington. A otro contemporáneo, el deán Colet, de gustos y tendencias similares a las suyas, otorga un tributo que debe haber considerado el más alto que podía recibir de él. 'Este hombre', se lee en Ecl. iv., 'ha ganado algunas almas.' Poco se sabe de sus relaciones con el cardenal Wolsey, una alusión que se ha buscado sin razón en una derogatoria mención en el elogio del obispo Alcock en Ecl. i. Por otra parte, Jamieson ha señalado una carta del cardenal Sir Nicholas Vaux al cardenal Wolsey, fechada el 10 de abril de 1520, rogándole al cardenal que le 'envíe... al maestro Barkleye, el monje negro y poeta, para elaborar historias y razones convenientes para embellecer edificios y la casa del banquete', en la famosa reunión llamada The Field of the Cloth of Gold.

No se sabe cómo se comportó Barclay en el momento de la disolución de los monasterios. Algún tiempo antes había abandonado Ely, donde se había convertido en laudador temporis acti, desaprobando la violencia que, en contraste con sus predecesores, el 'temible Dromo' empleó con su rebaño (ver Ecl. iii. Uno estaría tentado a identificar a este personaje con Thomas Goodrich, obispo de Ely, 1534-1554, quien 'reformó' su sede, pero esa Eclogue debió haberla escrito mucho antes). En una fecha desconocida, asumió el hábito franciscano más riguroso en Canterbury. Probablemente sea una mera coincidencia que un Alexander Barclay sea mencionado en 1528 como el promotor de la Reforma luterana y refugiado en Alemania. La reacción de los últimos años del reinado de Enrique VIII claramente no fue desfavorable para Barclay, quien fue presentado, el 7 de febrero de 1546, por John Pascal a la vicaría de Much Badew, en Essex, y el 30 de marzo del mismo año a la de Wokey, en Somersetshire.

Durante el reinado de Eduardo VI, a través de la mayor parte del cual sobrevivió, debió haber consentido en los cambios religiosos que parecían buenos a los que tenían autoridad; pues no solo retuvo Much Badew hasta su muerte, sino que fue presentado en 1552 por el deán y el capítulo de Canterbury a la rectoría de All Hallows, Lombard Street, en Londres. Jamieson ha señalado que Wadding (Scriptores Ordinis Minorum), que hace de Barclay obispo sufragáneo de Bath y Wells, probablemente lo confunde con Gilbert Berkeley, que en realidad fue consagrado para esa sede en 1559, y que el mismo error puede estar en el fondo de una escandalosa anécdota contra Barclay mencionada por Bale y repetida por Wood, cuya escena fue en Wells, 'antes de que fuera capellán de la reina María.' María no ascendió al trono hasta más de un año después de la muerte de Barclay. Uno está completamente inclinado a considerar que no descansa en un fundamento mejor la característica afirmación de Bale de que Barclay permaneció no solamente 'ueritatis osor', es decir, católico de corazón, sino también 'sub coelibatus fuco foedus adulter'.

Algunas semanas después de su presentación a la rectoría de su ciudad, Barclay murió en Croydon, donde había pasado algunos de sus días de juventud. Fue enterrado en la iglesia el 10 de junio de 1552. Dado que, como se ha visto, nació hacia 1475, había alcanzado una avanzada edad. En su testamento, que existe, deja donativos a los pobres de Badew y 'Owkley' (Wokey). Los otros legados son numerosos, pero tienen poca importancia para la posteridad; un generoso legado de 80 libras para los pobres y otros donativos, dependen del pago de las deudas de un tal Cutbeard Croke, de Winchester. Prefijado a las ediciones de Pynson de Mirror of Good Manners y Sallust de Barclay, hay una representación del autor en hábito monástico presentando una copia de su obra a su patrono. La cara es (al menos en Sallust de Cambridge) interesante; pero Jamieson señala que la imagen se usa con un propósito similar en otras publicaciones, por lo que su principal figura no puede identificarse con Barclay.

Su fama literaria se basa en Ship of Fools y, en menor grado, en Eclogues. La primera de esas obras sigue siendo esencialmente una traducción, aunque Barclay se afirma a sí mismo verdaderamente como alguien que le ha añadido un color inglés a su obra. En cualquier caso, es la traducción más notable a una lengua viva de una producción de gran importancia literaria. Narrenschiff de Sebastian Brant se publicó en Basilea en 1494, y su popularidad inmediata está atestiguada por la aparición de tres reimpresiones no autorizadas en el transcurso de ese mismo año. Una traducción al bajo alemán fue publicada probablemente ya en 1497, y en el mismo año Jacob Locher produjo su celebrada versión en latín, Stultifera Navis. En esta traducción se basó Barclay. Las xilografías de la traducción de Barclay están copiadas de la edición original de Basilea, por lo que se supone que estas ilustraciones, que contribuyeron no poco a la popularidad de la sátira, fueron diseñadas por el propio Sebastian Brant.

Las 'adiciones' de Barclay son en su mayoría de naturaleza personal o patriótica; pero también se entrega a un arrebato contra las modas francesas en el vestir (sec. De newe fassions and disgised garmentes), incluido un prolongado lamento, lo cual sugiere un origen francés, sobre la vanidad de la grandeza humana (sec. Of the ende of worldly honor and power, & c.), y hace una embestida digna de mención sobre los falsos religiosos (esta es la sustancia de su 'breve adición de la singularidad de algunos necios'). La balada en honor de la Virgen, con que concluye su trabajo, parece ser también suya. En cuanto a la ejecución general de su obra, en general maneja su estrofa de siete líneas con no poca habilidad, invistiendo a su traducción con un grado de dignidad que falta en el original. Como Brant, nunca olvida su carácter de maestro moral. Es leal y ortodoxo y sigue su original, lamentando tanto la decadencia de la santa fe católica como la disminución del imperio y denunciando a los herejes de Bohemia, junto con los judíos y los turcos. Ship of Fools ejerció una importante influencia directa sobre la literatura inglesa, ayudando sobre todo a enterrar la alegoría medieval en la tumba que ya había sido cavada mucho tiempo antes, y dirigiendo la autoría inglesa al drama, ensayo y novela.

Eclogues de Barclay (o Egloges, como se llamó primero por deferencia a una ridícula etimología) fue el primer esfuerzo poético de ese tipo que apareció en inglés propiamente dicho; en Escocia, como señala Sibbald, había sido precedida por el encantador Robene and Makyne de Henryson (fechado hacia 1406 por H. Morley). Las primeras bucólicas modernas fueron de Petrarca, compuestas hacia 1350, pero están en latín. El predecesor más inmediato de Barclay, y uno de sus principales modelos, fue Baptist Mantuan, cuyas Eclogues aparecieron hacia 1400; y antes del final del siglo, Bucolics de Virgilio había sido traducida al italiano por varios poetas. Las primeras tres Eclogues de Barclay son, sin embargo, adaptaciones del muy popular Miseries Curialium de Æneas Sylvius Piccolomini, 1405-64. El tema era suficientemente familiar para la época del Renacimiento y sus ecos aún se escuchan en la literatura inglesa en la poesía de Spenser. Aunque la ejecución de Barclay es tan rudimentaria como sus modales, sus quejas muy realistas proporcionan una imagen muy viva de los modales contemporáneos; por ejemplo, Ecl. iii., que probablemente fue conocida por Spenser y tal vez por Milton, presenta una excelente descripción de una posada; pero un pasaje más famoso en esta 'pastoral' es la eulogía del obispo Alcock. Eclogues iv. y v. son imitaciones de la quinta y la sexta de Mantuan. En la Ecl. iv., que trata del olvido de los poetas por los hombres ricos, se presenta la alegoría ya mencionada en honor de Sir Edward Howard; el duque de Norfolk, el conde de Shrewsbury y el rey Enrique VIII aparecen entre los habitantes de la Torre de la Virtud y el Honor. El esfuerzo es tan sostenido como cualquiera de la mano de Barclay. Todo el poema tiene un toque de amargura resentida que recuerda la égloga de octubre de Shepherd's Calendar. Ecl. vi., bajo el título de Cytezen and Uplondyshman, trata el tema familiar de las ventajas y desventajas de la ciudad y el campo, discutidas aquí por dos pastores, calentándose en la paja por la noche. Después de que Amyntas relató el curioso y conmovedor relato de Cornix concerniente a la desigual distribución de honores y cargas en la vida entre los hijos de Eva, Fausto defiende el estado de pastor, al señalar entre sus representantes a Abel y Cristo. En el entretenido coloquio que sigue, la ciudad se lleva decididamente lo peor de la disputa, aunque el autor es hombre de mundo, capaz de mezclar una pequeña sátira en su elogio de la sencillez rústica.

La siguiente lista de las obras existentes de Barclay está resumida en Jamieson, xcvii-cix: The Castell of Laboure, Wynkyn de Worde, 1506; The Shyp of Folys of the Worlde, Pynson, 1509; Cawood, 1570, &c. &c. 3; The Egloges of Alexander Barclay, Prest, sin fecha; John Herforde, sin fecha; Humfrey Powell, sin fecha; Ecl. iv., Pynson, sin fecha; Ecl. v. Wynkyn de Worde, sin fecha, &c.; The Introductory to write and to pronounce Frenche, Coplande, 1521; The Myrrour of Good Maners, Pynson, sin fecha; Cronycle compiled in Latyn, by the renowned Sallust, Pynson, sin fecha; Waley, 1557; Alex. Barclay, his Figure of our Mother Holy Church oppressed by the Frenche King, Pynson, sin fecha; The Lyfe of the Glorious Martyr saynt George, translated by Alexander Barclay, while he was a monk of Ely, Pynson, sin fecha; The Lyfe of saynte Thomas, Pynson, sin fecha; Haython's Cronycle, Pynson, sin fecha.