Historia
BARNES, JOHN († 1661)
Aventurándose nuevamente en Inglaterra, Barnes residió de forma privada en Oxford en 1627 con el propósito de recopilar, en la biblioteca Bodleian, materiales para algunas obras que pretendía publicar. En este período sus hermanos le consideraron con grave sospecha. Fue un enemigo del poder temporal del papa; había atacado la enseñanza de ciertos casuistas sobre el tema de las reservas mentales; había afirmado que antes de la Reforma nunca existió ninguna congregación de benedictinos en Inglaterra, excepto la de la orden de Cluny; y se opuso, con Francis Walgrave, a la coalición en ese país de los monjes pertenecientes respectivamente a las congregaciones española, italiana (cassinenses) e inglesa. Wood relata que sus escritos 'le hicieron tan odiado por aquellos de su orden que se hicieron esfuerzos para capturarlo y castigarlo como ejemplo.' Barnes, percibiendo el peligro, huyó a París, y allí se puso bajo la protección del embajador español. Acusado en Roma, el papa escribió al rey de Francia y al cardenal Richelieu para que prendiesen a Barnes y lo enviasen a Roma junto con sus escritos. A consecuencia de los esfuerzos realizados por el padre Clement Reyner y su interés ante Alberto de Austria, Barnes fue llevado desde París por la fuerza, siendo despojado de su hábito, y, como un bruto de cuatro patas, fue de manera bárbara atado a un caballo y llevado a Flandes (prefacio a Catholico-Romanus Pacificus). Con ingenio y astucia se escapó, pero conocido en el puerto de Amberes, cuando iba a embarcarse para Holanda, fue devuelto a la cárcel. Según Wood fue transportado desde Flandes a Roma, donde, por orden del papa, fue, como artífice de la nueva doctrina, arrojado a una mazmorra de la Inquisición. Al trastornarse su mente, fue trasladado a un asilo de lunáticos detrás de la iglesia de San Pablo el Menor, donde quedó confinado hasta su muerte. 'Si estaba en sus cabales', escribió el padre Leander Norminton de Roma, 'era un hereje; pero ellos le dieron entierro cristiano, porque lo consideraban más bien un loco.'
Por la parte protestante se describe a Barnes como el buen Ireneo, un hombre docto, pacífico y moderado; pero los escritores católicos, particularmente de su propia orden, condenan su conducta en los términos más severos. Por ejemplo, Dom Bennet Weldon dice (Chronological Notes, 138): 'He reunido muchas cartas que muestran que ha manipulado mucho con el Estado de Inglaterra para convertirse en su pensionista, minar las verdades católicas que los protestantes podían digerir sin ahogarse y asimismo preparar los errores protestantes que los estómagos católicos no detestarían. Trabajó arduamente en la consecución de ese admirable proyecto en los años 1625 y 1626. Llevó consigo una carta para un noble de Inglaterra, que no tiene fecha de año o mes, para mantener fuera de la verdadera teología la separación de Inglaterra de la corte de Roma tal como estaban las cosas, y que el juramento de fidelidad de la comunión inglesa, fuera legal y justo para los escritores de la Iglesia romana. Y dice al comienzo de esta asombrosa carta, que había estado unos ocho años trabajando para tener la oportunidad de insinuarse en el conocimiento de su majestad.'
Barnes escribió las siguientes obras: Examen Trophaeorum Congregationis Praetensae Anglicanae Ordinis S. Benedicti. Reims, 1622, dedicada al papa Urbano VIII; es una réplica a Congregationis Anglicanae Ordinis S. Benedicti Trophaea, Reims, 1619, de Edward Mayhew; una respuesta a Barnes se halla en algunas copias de Apostolatus Benedictinorum in Anglia de Reyner, pero sin nombre ni mención alguna a Barnes; Dissertatio contra Æquivocationes, París, 1625, donde ataca los argumentos de Parsons y Lessius; The Spiritual Combat; traducida al latín del español de John Castaniza; Catholico-Romanus Pacificus, Oxford, 1680. El manuscrito fue guardado entre los protestantes en Oxford, no siendo impreso hasta el año citado. Fue vuelto a reimprimir en Fasciculus Reruni Expetendarum et Fugiendarum, Londres. 1690, de Gratius. Antes de que la obra apareciera in extenso, aparecieron porciones al final de la traducción por Richard Watson del tratado del doctor Basire, The Ancient Liberty of the Britannick Church, Londres, 1661, con el título separado Select Discourses concerning, 1. Councils, the Pope, Schism. 2. The Priviledges of the Isle of Great Britain. 3. The Pope's Primacy and the Supream Power of Kings, both in Temporals, and also Spirituals, accordingly as they put on the quality of Temporals, and are means for the hindring, or procuring, the safety of the Republick.