Historia

BARNES, RICHARD (1532-1587)

Richard Barnes, obispo de Durham, nació en Bould, cerca de Warrington, Lancashire, en 1532 y murió el 24 de agosto de 1587. Era hijo de John Barnes y Agnes Saunderson, su esposa. Recibió su primera educación en la escuela parroquial de Warrington. En 1552 fue elegido miembro de Brasenose College, Oxford, por la autoridad del consejo del rey. Se graduó en 1553 y obtuvo la maestría en 1557. Habiendo recibido las órdenes sagradas, fue presentado a los pequeños beneficios de Stonegrave y Stokesley, Yorkshire. El 12 de julio de 1561 fue admitido como canciller de la iglesia en York y más tarde se convirtió en canónigo residente y prebendario de Laughton en la misma iglesia. Fue también elegido lector público de teología. En 1567 fue nombrado obispo sufragáneo de Nottingham. La consagración tuvo lugar en la iglesia de St. Peter en York por el arzobispo (Young), ayudado por los obispos de Durham (Pilkington) y Chester (Downman). Fue elegido para la sede de Carlisle el 25 de junio de 1570 y recibió el consentimiento real el 13 de julio, siéndole restauradas las temporalidades el 26 del mismo mes. Por influencia de su patrono, Burghley, la reina le otorgó 'una licencia para tener in commendam, con su obispado, la cancillería de York, las rectorías de Stonegrave y Stokesley, y también la rectoría de Romaldkirk, Yorkshire, en cuanto quedara vacante.' Renunció a la cancillería en 1571. El 5 de abril de 1577 fue elegido para la más espléndida de todas las sedes, Durham, en sucesión a su primer obispo protestante, Pilkington, que murió el 23 de enero de 1575-6. Obtuvo el consentimiento real el 19 del mismo mes, la confirmación del arzobispo el 9 de mayo siguiente y las temporalidades el 29 del mismo mes. Burghley fue responsable de esta designación. La gratitud de Barnes se manifestó en la entrega (prácticamente) a la corona, de una larga serie de 'manores' pertenecientes a la sede. Barnes ha sido severamente culpado por este hecho; pero es dudoso si, en algún caso, un obispado u otra dignidad alguna vez se presentó bajo cualquier otra condición. El obispo Pilkington había descuidado su gran diócesis y Barnes, escribiendo a su patrono, describe su sede como 'este Augiae stabulum, la iglesia de Durham... cuyo olor es gravoso en el olfato de Dios y de los hombres, y cuya purga excede los trabajos de Hércules.' Es importante, con referencia a los cargos posteriores contra Barnes, continuar la cita. 'Los maliciosos del condado están notablemente exasperados contra mí y mientras que en casa no se atreven ni con palabras ni hechos a tratarme indebidamente, fuera me destrozan con todas las calumnias, falsos informes y mentiras vergonzosas; aunque las mismas sean tan poco naturales e increíbles, según la guisa septentrional, que nunca hay que avergonzarse, aunque se burlen y destruyan a quien odian.'

Barnes ha sido acusado de actuar de manera rapaz, con la ayuda de su hermano John, canciller en su corte. Pero John no fue su canciller y su Clavis Ecclesiastica, un elaborado relato de todos los beneficios en la provincia de York, muestra que su diócesis fue admirablemente administrada. Su temperamento naturalmente no mundano sin duda lo expuso a ser 'presa' de los que le servían; y eso, combinado con su impuesta disputa sobre 'dilapidaciones' con la viuda del obispo Pilkington, sus disputas con el arzobispo Grindal y su generosa protección hacia los puritanos, le causó muchos enemigos. Pero un examen completo y sincero de los hechos, sitúa al obispo Barnes por encima de la mayoría de su tiempo, al ser llamado 'entendido, afable y generoso'; y si a veces fue excesivamente indulgente con los ofensores, pecuniariamente y de otras formas, la débil magnanimidad fue un 'fallo' que 'se apoyó en el lado de la virtud.' Su humildad y clemencia están bien ilustradas por un incidente en la vida de Bernard Gilpin, en Lives of the Puritans de Brook (i. 256-8), donde se dice cómo a Gilpin, quien fue un enérgico predicador, se le ordenó predicar ante Barnes y audazmente lo denunció por su falta de debida severidad. El obispo fue a casa con Gilpin y le dijo: 'Padre Gilpin, reconozco que eres más idóneo para ser obispo de Durham de lo que yo soy para ser párroco de tu iglesia. Te pido perdón por pasadas injurias. Perdóname padre. Reconozco que tienes enemigos, pero mientras yo sea obispo de Durham, ten la seguridad de que ninguno de ellos te causará más problemas.'

En 1578, Barnes estaba en una comisión para la visitación de la iglesia de Durham. En febrero de 1579 recibió el doctorado en teología por Oxford, habiendo recibido la licencitaura en Cambridge. El 24 de mayo de 1580, la reina le encomendó a él, a Lord Hunsdon y a otros, que se dirigieran a las fronteras de Escocia para 'reparar las quejas.'

Barnes fue sepultado en el coro de su catedral. El deán de Durham (doctor Toby Matthew) predicó su sermón fúnebre el 7 de septiembre, del 15 El hombre, como la hierba son sus días; como la flor del campo, así florece; 16 cuando el viento pasa sobre ella, deja de ser, y su lugar ya no la reconoce. […]Salmo 103:15,16. El siguiente epitafio todavía está en su tumba:

'Reverendo in Christo patri ac domino, dom.
Richardo Barnes, Dunelmi episcopo, praesuli
praedocto, liberali, et munifico, P.S. praeclarissimo
patri P.P.P. Obiit xxiv. Augusti, A.D. 1587,
aetatis suae 55. Mors mihi lucrum.
Astra tenent animam, corpusque hoc marmore clausum;
Fama polos penetrat; nomen nati atque nepotes
Conservant; vivit semper post funera virtus.'

Barnes se casó primero con Fredesmund, hija de Ralph Gifford, de Claydon, Bucks, con quien tuvo cinco hijos y cuatro hijas. Se casó en segundo lugar, en 1582, con Jane, una dama francesa, con quien no tuvo descendencia; después de su muerte, fue la esposa del doctor Leonard Pilkington, rector de St. John College, Cambridge.

Su Injunctions and other Ecclesiastical Proceedings fueron editadas por J. Raine para Surtees Society en 1850.