Historia

BARTHOLOMEW († 1184)

Bartholomew, obispo de Exeter, era originario de Bretaña y murió en 1184. Durante algún tiempo fue archidiácono de Exeter. Su nombramiento al obispado se debió a la influencia del arzobispo Teobaldo, quien poco antes de su muerte escribió una urgente carta recomendándolo a Enrique II y su canciller, Becket (1161). Mientras fue obispo se dice que ordenó a Baldwin, posterior arzobispo de Canterbury, al sacerdocio, y más tarde lo hizo archidiácono. Bartholomew es prominente en relación con Becket. Fue uno de los dos obispos nombrados por Enrique II para asegurar la elección de su gran canciller a la sede de Canterbury. En 1164 consintió con las Constituciones de Clarendon. También estuvo presente en el concilio de Northampton en el mismo año y cuando Becket pidió consejo de los obispos reunidos, en cuanto a cómo debería satisfacer la demanda del rey por las cuentas de su cancillería, Bartholomew dio su contundente recomendación metropolitana de que era mejor que una cabeza estuviera en peligro que no toda la Iglesia lo estuviera. Más tarde se arrojó a los pies de Becket repitiendo palabras similares, recibiendo el áspero reproche de que era un cobarde y poco sabio en las cosas que pertenecían a Dios. En la larga controversia de Becket, parece haber llevado un curso medio y haber logrado no ofender a ninguna facción. En 1164 fue uno de los cinco obispos enviados por Enrique para apelar ante Alejandro III en Sens, y, al ser el último de los que hablaron, exhortó al papa a resolver la disputa sin demora mediante el envío de legados. El año siguiente (1165) Gilbert Foliot escribió al papa que no había recibido la plena porción del óbolo de San Pedro de la diócesis de Bartholomew, agregando que, cuando presentó esta deficiencia al obispo, Bartholomew respondió retirando la suma que ya había traído. Sin embargo, logró explicar su conducta en este asunto a Alejandro satisfactoriamente. Aunque al parecer mantenía buenas relaciones con el rey, Bartholomew estaba en comunicación con la otra parte. Juan de Salisbury aconseja a su hermano que prefiera este consejo del obispo al suyo propio, y, al enviarle una citación para estar presente en un consejo en nombre de Becket, le da el más completo poder de evadirlo si así lo estima (1166); de hecho, Bartholomew merecía esta confianza, porque casi al mismo tiempo se negó a unirse en una apelación al papa contra Becket. Un esfuerzo desesperado parece haber sido hecho por sus hermanos obispos en 1167 para obligar a Bartholomew a declararse de un lado, pero aparentemente sin éxito. Alejandro III, quien estaba acostumbrado a llamarlo a él y al obispo de Worcester los dos candeleros de la Iglesia inglesa, en 1169 le dio, en concierto con el arzobispo de Rouen, el poder de absolver a los obispos excomulgados. Cuando Gilbert Foliot fue excomulgado en su propia catedral, cruzó el mar, y recibió la absolución de manos de estos dos prelados.

El año siguiente, Bartholomew participó en la coronación del joven Enrique, siendo el único obispo que escapó a la excomunión por su participación en esa ceremonia. A la muerte de Becket, la sede de Canterbury quedó vacante durante más de dos años y en ese intervalo Bartholomew parece haber sido muy activo en asuntos eclesiásticos. Fue nombrado para investigar la conducta del prior de St. Augustine en Canterbury, escribiendo un informe muy indignado al papa sobre la conducta de ese dignatario y el desorden y despilfarro de la comunidad que se suponía debía gobernar. Se conservan cartas, escritas por él a Alejandro III, rogándole que confirmara las elecciones últimamente hechas para Hereford y Winchester, e instándolo en los términos más fuertes a no rechazar la elección de Richard de Dover a la sede de Canterbury; aunque en días posteriores, si se puede confiar en Giraldus Cambrensis, él habría sido el único demasiado dispuesto a recordar su recomendación. Después de la muerte de Becket, la catedral de Canterbury estuvo cerrada durante casi un año y en su reapertura Bartholomew predicó el primer sermón, eligiendo para su texto las palabras: 'Según la multitud de mis tristezas, tus consolaciones alegraron mi alma.' En mayo de 1175 estuvo presente en Westminster, cuando fueron promulgados los cánones del arzobispo y en julio en el concilio de Woodstock, cuando los pastores fueron elegidos para las iglesias vacantes. Dos años después, firmó la garantía de Enrique II entre los reyes de Castilla y Navarra en el gran concilio de Westminster. Apenas dos meses antes, habiendo sido comisionado para informarse sobre el estado del convento de Amesbury, despidió a la abadesa, quien parece haber estado llevando una vida notoriamente disoluta, reformando todo el establecimiento. Estos parecen haber sido sus últimos hechos registrados ante de su muerte.

Leland y otros biógrafos ingleses elogian a Bartholomew por su saber, añadiendo que él y Baldwin solían dedicarse sus obras mutuamente. Uno de los últimos tratados de Bartholomew debe haber sido su Dialogus contra Judaeos, si Leland tiene razón al decir que lo dedicó a Baldwin cuando era obispo de Worcester (1180-4). Entre los otros escritos de Bartholomew, enumerados por las mismas autoridades, se encuentra una obra sobre la muerte de Thomas à Becket, otro sobre la predestinación y otro titulado Penitentiale, del cual todavía existe una copia en MSS. Cotton. (Faust. A. viii. 1). Bartholomew parece haber sido amigo de los hombres más instruidos de su edad. Walter Map elogia su elocuencia en De Nugis Curialium; Hugo (después de Lincoln) parece haberse familiarizado con él y Giralidus Cambrensis dedica varias páginas al relato de su vida, contando varias historias que parecen mostrar que Bartholomew tenía una fuerte tendencia a hacer comentarios punzantes. También dice que fue a Bartholomew a quien William de Tracy confesó los terrores en los que vivió, después de haber participado en la muerte de Becket; y Giraldus añade que desde el momento de esta confesión, el obispo siempre sostuvo que Enrique fue el responsable del asesinato del arzobispo. Para una lista completa de los escritos de Bartholomew, véase Pits y Tanner.