Historia

BATES, WILLIAM (1625-1699)

William Bates, presbiteriano inglés, llamado el teólogo 'lengua de plata', nació en Londres en noviembre de 1625 y murió en Hackney el 14 de julio de 1699.

William Bates, por Gustavus Ellinthorpe Sintzenich
William Bates, por Gustavus Ellinthorpe Sintzenich
Todas las autoridades afirman que era hijo de un médico distinguido, autor entre otras cosas de Elenchus Motuum nuperorum en Anglia simul ac Juris Regii et Parliamentarii brevis Narratio (París, 1649; Frankfort, 1650). Pero el Elenchus es de George Bate. Por lo tanto, esta paternidad debe ser descartada. Bates fue educado en Cambridge, siendo originalmente de Emmanuel College y de King College más tarde (1644), graduándose en 1647. Su primer beneficio fue St. Dunstan's-in-the-West, Londres, uno de los más ricos, donde fue vicario hasta que se aprobó el Acta de Uniformidad, cuando se alineó con los 'dos mil' de 1662.

Junto con su ministerio en St. Dunstan, se unió a algunos del clero 'evangélico' en la realización de una conferencia en la iglesia de Cripplegate bajo el nombre de Morning Exercise.

Participó en las negociaciones para la restauración de Carlos II, obteniendo favor real y siendo nombrado uno de los capellanes reales. En 1660 estuvo entre los comisionados de la abortada conferencia de Savoy. En 1661 su propia universidad (de Cambridge) le confirió el doctorado en teología por mandato real. Al mismo tiempo se le instó a aceptar el deanato de Lichfield y Coventry, pero como Baxter, Calamy, Manton y otros, rechazó cargos de esa clase. Más tarde, Bates dirigió la discusión entre los no conformistas y los obispos Pearson, Gunning y Sparrow. En 1665 Bates prestó el juramento impuesto por el parlamento que se reunió en Oxford 'de que no intentaría en ningún momento una alteración en el gobierno de la Iglesia o el Estado', en lo que fue apoyado por John Howe y Matthew Poole, aunque Richard Baxter lo rechazó.

En 1668 algunos de los más moderados eclesiásticos se esforzaron por elaborar un plan de entendimiento, colaborando Bates, Baxter y Manton. Pero los obispos lo malograron todo por su actitud inflexible. Poco después se unió a la presentación de una petición al rey para 'alivio de los no conformistas.' Su majestad la recibió amablemente, pero en nada resultó. De nuevo en 1674, bajo la dirección de Tillotson y Stillingfleet, se hizo un nuevo esfuerzo hacia el entendimiento por medio de Bates, pero una vez más los obispos se opusieron violentamente. Después de la ascensión de Jacobo II, los obstáculos y sufrimientos de los no conformistas aumentaron. Bates estuvo al lado de Baxter cuando Jeffreys le intimidó e insultó.

De su influencia privada en 'lugares elevados' hay una evidencia en su fructífera intercesión ante el arzobispo (Tillotson) en favor de Nathaniel, Lord Crewe, obispo de Durham, que había sido exceptuado del Acta de Indemnización de 1690.

En el ascenso de Guillermo y María, Bates pronunció dos discursos ante ellos en nombre de los disidentes. En los últimos años de su vida fue pastor de la iglesia presbiteriana de Hackney. Sobrevivió y predicó los sermones fúnebres de Baxter, Manton, Jacomb y Clarkson.

Sus obras, publicadas 'ocasionalmente', fueron primero recogidas en una publicación en 1700, tratando todas de teología práctica. Las principales son: Harmony of the Divine Attributes (1697); Considerations on the Existence of God and Immortality of the Soul (1676); Tour Last Things Death, Judgment, Heaven, and Hell (1691); Spiritual Perfection (1699); Vitro Selectorum aliquot Viroruni (Londres, 1681). Como predicador fue considerado el 'más elegante' de todos los no conformistas. El sermón fúnebre de John Howe a la memoria de Bates, impreso con las obras de Bates, sigue siendo su monumento más duradero.

El siguiente pasaje se titula Meditación ocasional.

'La meditación ocasional es cuando el alma espiritualiza cada objeto, cuando la comprensión es como un alambique que destila todo lo que ve y observa para bien de su alma. Ésta es la química espiritual que convierte todos los metales en oro. Nuestro bendito Salvador fue el ejemplo más insigne de esto: Extraía materia espiritual de objetos naturales. El evangelio está lleno de parábolas de este tipo.
El cristiano debe esforzarse por ver todas las cosas en Dios y Dios en todas las cosas. Cada arroyuelo debiera llevarlo al manantial. Todas las cosas aquí en la tierra debieran ser una escalera para elevar su alma a Dios. Hablaré más de esta meditación ocasional porque es de mucha utilidad y el que la descuida (1) deshonra a Dios, (2) daña su propia alma y (3) descuida la creación. Tocaré ahora las meditaciones que pueden surgir por la variedad de objetos a nuestro alrededor.
(1) Refleja deshonra a Dios. La finalidad de la creación es que Dios tenga y reciba tributo de honra y alabanza; por lo tanto, Dios ha infundido un alma capaz de razonar en el cuerpo del hombre para que pueda ser una criatura capaz de pensar haciéndolo apto para meditar. Este deber se aplica a todos los seres racionales. Vea cuando cantaban juntas las estrellas del alba, y todos los hijos de Dios gritaban de gozo?[…]Job 38:7, donde el Señor habla acerca de la obra de la creación, cuando "alababan todas las estrellas del alba". Así como las aves cantan al rayar el día, en la mañana de la creación los ángeles cantaron al unísono, y Dios espera lo mismo del hombre porque le dio un alma capaz de razonar. Nuestros cinco sentidos son puertas por las que los objetos exteriores se nos transmiten y el alma debe tomar nota de ellos. Justamente con este propósito, creó Dios al hombre el último día de la creación: cuando hubo preparado un banquete, trajo al hombre como su huésped y cuando le brindó un palacio, hizo al hombre para que viviera en él. ¿Y por qué razón si no para que glorificara al Creador? Cuando Dios hubo adornado los cielos con las estrellas y la tierra con flores, creó al hombre para que le diera la alabanza por todo. El primer día de reposo fue instituido con este fin: que los hombres bendijeran solemnemente a Dios por la creación del mundo.
(2) El que no medita cuando se presenta la ocasión, daña su propia alma. El que usa [cosas creadas] y no aprende de ellas, se pierde la mejor parte que debiera disfrutar. Las cosas creadas [prefiguran] la majestad infinita de lo que hay en lo alto. ¿Se contenta el hombre para su alimento con la fotografía de un apetitoso corte de carne? ¿Nos contentaremos con disfrutar meramente de [la creación] sin ascender a Dios? El que nos ha dado las cosas creadas, lo ha hecho con el fin de que fueran instrumentos para elevar el alma hasta Él.
(3) Descuida la creación. No hay nada dentro de todo el circuito de la naturaleza que no sea de algún provecho para elevar nuestra alma a Dios. Desde el sol hasta la roca, desde el cedro hasta la violeta, cada cosa creada tiene una voz para enseñarnos algo acerca de Dios. Todo este mundo es una escuela para el hombre. Todas las cosas creadas nos dicen: Hay un Dios. Ahora, si descuidamos aprovecharlo cuando meditamos, consecuentemente, descuidamos la creación. Toda la creación es un instrumento bien afinado y al hombre le toca hacer la música, y si no elevamos nuestros pensamientos a Dios por medio de nuestra meditación, erramos. No daré por terminado el tema sin enunciar antes los beneficios que el alma obtiene de ella.
1. Dispone y prepara el alma para admirar y alabar a Dios. ¿Por qué razón prefieren los hombres maravillarse más por los efectos del arte que de las obras de Dios en la naturaleza, si no es por el hecho de que no meditan en ellas -de manera que muchos colocan a Dios en una posición inferior que un pintor o escultor--? La alabanza y admiración son la expresión de la comprensión de la excelencia de un objeto. Ahora, cuando leamos el libro de la creación, tendremos motivos para alabar a su Autor. Cuando levantamos la vista y reflexionamos sobre los cielos, llegamos a la conclusión de que es Dios quien ha extendido esa hermosura sobre nuestra cabeza. Cuando bajamos la vista y consideramos la vastedad de la tierra -que cuelga en el aire, que es tan débil que ni puede sostener una pluma- y que está fundada por el poder de Dios. Cuando consideramos la vasta extensión de las aguas en el mar y que un elemento tan furioso sea contenido por la arena, que es la más débil de las cosas, ¡cómo debiera enseñarnos esto a admirar su poder! El que quiera conversar con la creación por medio de la meditación, aprendería a admirar la insondable sabiduría, la bondad indescriptible y el infinito poder de Dios.
2. Dispone el alma para la alabanza como para la acción de gracias. Ahora, esto difiere de la alabanza así: Cuando alabo algo, respeto su valor; cuando estoy agradecido por algo, respeto mi interés en él. Ahora, cuando consideramos este mundo grandioso y [que] todas las cosas aquí en la tierra fueron hechas para gloria de Dios y el uso del hombre, se elevarán nuestras acciones de gracias y se avivará nuestro amor por Él. ¿Cuál es la razón por la que agradecemos más las pequeñas cortesías de los hombres que los ricos beneficios de Dios, si no es porque no queremos meditar en ellos?
3. Esta meditación ocasional sobre la creación es un excelente fundamento para nuestra fe y dependencia de Dios. Nuestro Señor Jesús exhorta a sus discípulos a creer su llamado. Dijo Él: "Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos... ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre... Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos" (28 Y por la ropa, ¿por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan; 29 pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos. […]Mateo 6:28-29; 10:29,31). El cristiano debe considerar que "Dios es el gran Señor de la familia del cielo y de la tierra; provee lo necesario para todas sus criaturas. Y si mi Dios cuida de todas estas cosas que son inferiores a mí, cuánto más me cuidará a mí" porque el argumento que Cristo da es: "Más valéis vosotros que muchos pajarillos".
4. Esta meditación ocasional es el medio para curar la parte más depravada de nuestra vida. Porque, ¿cuál es la parte más perversa de la vida del hombre? Sus vanos pensamientos. Como en la naturaleza, no hay vacuidad ni vacío, sino que un recipiente está lleno de líquido o de aire. Cuanto más lo llenamos de agua, más aire sale de él. Entonces, si llenamos nuestra alma con estas meditaciones ocasionales, echamos fuera los pensamientos vanos y viles. Oh, es un temperamento raro cuando un cristiano está siempre volando, cuando es como los rayos del sol que tocan la tierra, pero el cuerpo del sol está fijo en el cielo. Es lo mismo con el cristiano que vive en el mundo, pero disfruta de Dios.
5. Esta meditación ocasional avivará tu obediencia a Dios. Considerar que esto es así con nosotros mismos, que siempre somos sostenidos con los recursos de su Providencia, nos motiva a servirle. Cualquier señor espera el servicio de aquellos a quienes alimenta y sostiene; de la misma manera, si consideramos que [el Señor] siempre nos sostiene por su gracia y que todo lo bueno que nos es dado es fruto de la abundancia de Dios, que por una ley perpetua todas las cosas creadas llevan a Dios lo cual, a su vez, aumentará tu obediencia a Él.
El sol sigue siempre su curso sin error ni alteración. Todas las cosas creadas aquí en la tierra, contradirán su propia naturaleza para sujetarse a la voluntad de Dios. Este tipo de meditación avivará nuestra obediencia.
En resumen, la meditación ocasional nos trae esta ventaja: El mundo, que es la morada del hombre, es hecho templo de Dios. Por consiguiente, todas las cosas creadas son utilizadas según los designios y propósitos de Dios, para lo que fueron creadas, cuando todos estos rayos de bondad que brillan del Padre de las luces vuelven a reflejarse en Él.'


Bibliografía:
Portavoz de la Gracia.