Historia

BAUER, BRUNO (1809-1882)

Bruno Bauer, crítico extremista de la Biblia, nació en Eisenberg, a 56 kilómetros al sur de Halle, en el ducado de Altenburg, el 6 de septiembre de 1809 y murió en Rixdorf, cerca de Berlín, el 15 de abril de 1882.

Bruno Bauer
Bruno Bauer
Fue educado en Berlín precisamente en el periodo más brillante de Hegel. Al principio se alineó con el ala conservadora de la escuela hegeliana, de la cual su profesor Marheineke era dirigente, y criticó desvaforablemente el Leben Jesu de David Friedrich Strauss, quien había sido su compañero, acusando a Strauss de 'total ignorancia de lo que significa la crítica'. Defendió a Marheineke, editanto (1836-38) Zeitschrift für spekulative Theologie. En 1838 publicó Kritik der Geschichte der Offenbarung (2 volúmenes, Berlín). Un año después Altenstein, ministro de instrucción y adoración pública le nombró para un puesto en la universidad de Berlín, ya que parecía prometer al respecto. Pero Bauer ya estaba en el proceso de rompimiento con su pasado, como se aprecia en su Kritik der evangelischen Geschichte des Johannes (Bremen, 1840) y en Kritik der evangelischen Geschichte der Synoptiker (3 volúmenes, Leipzig,1841), que fueron más allá de lo que Strauss había ido, al adoptar la teoría de Wilke de que Marcos es el evangelio original, derivando la historia total, no de la imaginación de la primitiva iglesia sino de una sola mente, lo cual estaba en concordancia con Strauss. Este impulso extremo de los principios hegelianos suscitó una amplia discusión. Eichhorn, que había sucedido a Altenstein como ministro, llevó la cuestión a las universidades prusianas, para que decidieran si tal cosa podía enseñarse. Las respuestas no fueron unánimes, pero Bauer perjudicó su propia causa al arremeter temerariamente contra la teología tradicional (Theologische Schamlosigkeiten, en Hallische Jahrbücher für deutsche Wissenschaft, noviembre, 1841), siendo privado de su puesto académico en marzo de 1842. Su actividad literaria continuó de forma incesante.

Mientras vivía en su pequeña propiedad de Rixdorf escribió entre 1843 y 1849 una serie de volúmenes sobre la historia entre los siglos XVIII y XIX. En 1850 volvió a su antiguo campo de trabajo y en los tres años siguientes renovó sus ataques contra los evangelios, incluyendo los Hechos y las cartas paulinas, considerando incluso a las cuatro admitidas por la escuela de Tubinga que eran productos del siglo II. En lugar de Cristo y Pablo, para él Filón, Séneca y los gnósticos eran la verdadera fuerza creativa en la evolución de los conceptos cristianos. Prosiguió con sus intentos de probar la conexión de la filosofía greco-romana con el cristianismo en Christus und die Cäsaren (Berlín, 1877). En esta obra coloca el comienzo de la religión cristiana en el reinado de Marco Aurelio (161-180) y el evangelio original en el de Adriano (117-138), tras lo cual 'hombres inteligentes' se ocuparon durante unos cuarenta años de la composición de las cartas paulinas. Solo el marco de la nueva religión era judío; su espíritu vino del occidente. El cristianismo es realmente 'estoicismo que se hizo dominante en una metamorfosis judía'. Bauer no dejó prácticamente seguidores en Alemania de tan sorprendentes teorías. Su hipercriticismo encontró hueco durante un tiempo en Holanda, con Allard Pierson, Naber y Loman y todavía después hizo algunos intentos de dejar su huella en Suiza, con el ataque de Steck a la carta a los Gálatas.