James Roosevelt Bayley, arzobispocatólico de Baltimore, nació en Rye, Nueva York, el 23 de agosto de 1814 y murió en Newark, New Jersey, el 3 de octubre de 1877.
James Roosevelt Bayley
Era hijo de Guy Carleton y Grace (Roosevelt) Bayley y sobrino de Elizabeth (Bayley) Seton ("Madre Seton"), fundadora de la orden de las Hermanas de la Caridad en América; se graduó en Washington (Trinity) College, Hartford, Connecticut, 1835. Tras ser ordenado en la Iglesia episcopal protestante (1835), se hizo cargo de la rectoría de St. Peter, Harlem, Nueva York. La controversia teológica en la comunión anglicana que giraba en torno al movimiento tractariano estaba llegando a su apogeo y cuando apareció el Tract 90 de Newman (febrero de 1841), Bayley decidió abandonar el ministerio para marcharse al extranjero y estudiar el catolicismo, siendo recibido en la Iglesia católica el 28 de abril de 1842. Estudió en el seminario de St. Sulpice, París, para ser sacerdote. El obispoHughes de Nueva York le ordenó el 2 de marzo de 1844, siendo su primer puesto el de vice-presidente de St. John College, Fordham, entonces seminario diocesano. Cuatro años después era secretario del obispo Hughes y el 30 de octubre de 1853 fue consagrado obispo de la recién creada diócesis de Newark, New Jersey, por el arzobispo Bedini, nunciopapal en Brasil. Durante sus años como secretario del obispo Hughes (1848-53) se interesó en la historia de la Iglesia católica americana. En 1847 el doctor De la Hailandière, que sucedió al obispo Bruté de Vincennes (1834), regaló al obispo Hughes de Nueva York una gran colección de cartas y documentos originales del catolicismo americano, que Bayley usó para su primer volumen, A Brief Sketch of the Early History of the Catholic Church on the Island of New York (1853, 1874). De este valioso material también publicó Memoirs of the Rt. Rev. Simon William Gabriel Bruté, First Bishop of Vincennes (1855, 1876). Tras la muerte del arzobispo Spalding de Baltimore, fue promovido a la silla arzobispal (30 de julio de 1872). Debido a su mala salud pidió un coadjutor, siendo nombrado el obispo James Gibbons de Richomnd (20 de mayo de 1877).
La sangre inglesa y holandesa de Bayley y su formación en Nueva Inglaterra produjeron en él una de las personalidades seductoras de su tiempo. Su porte era principesco y sus maneras correctas, pero lo que más atraía en él era su franqueza de lenguaje, que acentuó su influencia más allá de su propia comunión. No era un erudito profundo, aunque leía ampliamente, especialmente en el campo de la historia católica. Su ocupada vida administrativa le dejó poco espacio para el estudio prolongado. Tras treinta años en el norte fue a Baltimore, cuando ya sus fuerzas menguaban. Fue enterrado por propia petición al lado de su tía, la Madre Seton, en el convento St. Joseph, Convent, Maryland.