Lewis Bayly,
obispo anglicano, nació tal vez en Carmarthen, Gales, o tal vez en Lamington, a 10 kilómetros al sudoeste de Bigger, Escocia, en año desconocido y murió en Bangor, Gales, el 26 de octubre de 1631. Fue educado en
Oxford, probablemente en Exeter College, donde se licenció en teología en 1611 y obtuvo el
doctorado en 1613.
Wood dice que se convirtió en
vicario de Evesham, donde predicó una serie de sermones que se convirtieron en la base de la famosa obra devocional,
Practice of Piety, por la que es mejor conocido. Su fama como
predicador pudo haberle llevado a Londres, donde se convirtió en rector de St. Matthew, Friday Street, en los primeros años del siglo XVII. Fue nombrado
capellán de Enrique, príncipe de Gales, a quien le dedicó
Practice of Piety. A la
muerte de su patrón en 1612 predicó un sermón, notorio en ese momento, en el que mostró su devoción por el príncipe muerto e inclinaciones
puritanas, al verter acusaciones de papismo contra algunos miembros del consejo privado. Esto provocó el desfavor de la corte, del que, sin embargo, pronto se recuperó, al ser designado capellán del rey, siendo consagrado el 8 de diciembre de 1616 obispo de Bangor. Es difícil determinar el carácter de la administración de su
diócesis. Si hubiera sido uno de los pocos obispos galeses nativos de ese tiempo, habría sido popular; pero el puritanismo que repudiaba la corte era en esos días no menos desagradable para los habitantes de Gales del Norte, por lo que tuvo constantes disputas tanto en su remota diócesis como en la corte. En 1619 fue reprendido por el consejo y en 1621 encarcelado por un corto tiempo en la Fleet, ya sea por su oposición al
matrimonio español o por su aversión al
Book of Sports. El surgimiento de la facción
arminiana y
anglicana hizo que su puritanismo fuera más desdeñado. En 1626 se presentaron nuevos cargos contra él y su respaldo por
Laud, entonces obispo de St. David, muestra la dirección que estaban tomando los asuntos. Finalmente, en 1630, estaba de nuevo en problemas y su elaborada defensa muestra el carácter general de sus delitos. Fue acusado de ordenar al
clero que no aceptara completamente la disciplina y la doctrina de la Iglesia, cargo que rebate a la vez que muestra que alentó a predicar tanto por ejemplo como por precepto, ejerciendo una cuidadosa supervisión sobre su clero, mostrando hospitalidad más allá de sus posibilidades y gastando 600 libras en la restauración de su
catedral. Pero lamenta las crecientes dificultades que le incapacitaron para el trabajo activo, no pareciendo que se tomaran medidas adicionales en su contra. Se casó con Ann, hija de Sir Henry Bagenal, teniendo cuatro hijos, Nicholas, Theodore, John y Thomas, de los cuales los dos últimos lograron cierta celebridad y a quienes dejó
beneficios y
prebendas con una libertad usual en aquel tiempo.
La fama del obispo Bayly procede de Practice of Piety, que, publicada a principios de siglo, obtuvo inmediatamente gran popularidad, que se mantuvo en círculos puritanos. La fecha de su primera publicación no se conoce, pero en 1613 iba por la tercera edición y en 1619 por la undécima. En 1630 por la vigésimo quinta y en 1735 por la quincuagésima novena. Su fama no se limitó a Inglaterra. En 1630, cuando el desfavor del obispo por el anglicanismo dominante de la corte estaba en su apogeo, su libro fue traducido al galés. Ya en 1625, una edición francesa se había publicado en Ginebra y en 1629 una versión alemán en Zurich. En 1647 se publicó en polaco y en 1665 los puritanos de Nueva Inglaterra publicaron en Cambridge, Massachusetts, una traducción en el idioma de los indios de esa región, mientras que en 1668 fue vertido al romanche. Tan grande era su fama de piedad en los círculos puritanos que algunos fanáticos rencorosos atribuyeron la gloria de tan buen trabajo a un obispo de la Iglesia anglicana y escandalosos relatos, fácilmente refutados, procuraron privar a Bayly del crédito de su autoría. Pero la fama de la obra no se redujo de ninguna manera por esta acusación. Rivalizó con Whole Duty of Man en una popularidad que pronto llegó más allá de los límites de la facción. Fue parte de la escasa dote que la esposa de Bunyan trajo al hogar de su esposo, y a su lectura atribuye el primer amanecer de sus fervientes experiencias espirituales. Un ministro puritano se quejó de que su rebaño consideraba la obra de autoridad igual a la Biblia.