Historia
BEADON, FREDERICK (1777-1879)
Frederick Beadon, canónigo de Wells, nació en Londres el 6 de febrero de 1777 y murió el 10 de junio de 1879. Era el tercer hijo del reverendo Edward Beadon, rector de North Stoneham, siendo educado en Charterhouse y en Trinity College, Oxford. Fue ordenado en 1801, siendo presentado poco después por su tío, Richard Beadon, obispo de Bath y Wells, al beneficio de Weston-super-Mare. Cambió este beneficio por la vicaría de Titley, y, en 1811, fue presentado a la rectoría de North Stoneham, sucediendo a su padre. Al año siguiente fue hecho canónigo residencial de Wells, donde mantuvo la residencia cada año, sin interrupción, hasta 1875. En 1803 se casó con Marianne, hija del reverendo Wilder, de Purley Hall, teniendo un hijo y dos hijas. El canónigo Beadon era de una familia distinguida por su longevidad. Era de mediana estatura, de complexión fuerte y gran potencia muscular, que conservó hasta edad muy avanzada. No había nada de particular en su dieta o hábitos, salvo que comía pastelillos y fruta más que carne. Bebía vino con moderación. Su temperamento era ecuánime y alegre. La caza, la pesca y la jardinería eran sus actividades favoritas. Obtuvo una licencia de tiro en 1872 y cuando participaba en el deporte parecía infatigable. Al mismo tiempo nunca fue remiso de su vocación, cumpliendo sus deberes con diligencia, tomando parte en el culto público de la iglesia hasta que tuvo 96 años. Durante su residencia en Wells fue activo en los asuntos del capítulo, especialmente en la reparación de la iglesia catedral y en la eficiencia de sus servicios. No tomó parte en conflictos eclesiásticos, adhiriéndose a la práctica y opinión dominante entre el clero en sus primeros años. Fue el último de los no residentes de Southampton cuyos privilegios fueron preservados por las leyes de reforma. En política, así como en asuntos eclesiásticos, fue un conservador estricto. Solo una vez, en 1828, parece que viajó al continente, y nunca se reconcilió totalmente con la innovación de los ferrocarriles. Al cumplir 100 años, la reina le mandó un mensaje telegrafiado, transmitiéndole sus felicitaciones y buenos deseos y poco después le envió fotografías suyas con su firma autógrafa. A la mayor parte de las cartas que recibió en esta ocasión, envió Beadon inmediatamente respuestas, escritas con su propia mano. En el otoño de 1878 sufrió un severo ataque de bronquitis y a partir de ese momento fue confinado a su habitación. Sin embargo, continuó tomando un vívido interés en la gestión de su granja y en las noticias de los éxitos de los deportistas más jóvenes. Durante la primera parte de 1879 perdió gradualmente fuerza y murió quietamente.