James Beaton o Bethune,
primado y canciller de Escocia, nació hacia 1470 y murió en St. Andrews en 1539. Fue educado en St. Andrews, donde obtuvo la maestría en 1493. Su primera promoción fue la
capilla de Caithness, a la que fue presentado en 1497. Fue elevado mediante rápidos ascensos a los más altos honores en la Iglesia y el Estado. Fue hecho
preboste de la
colegiata de Bothwell en 1503,
prior de Whithorn y
abad de Dunfermline en 1504. También ocupó las dos ricas
abadías de Kilwinning y Arbroath. Fue elegido
obispo de Galloway, pero fue trasladado al arzobispado de Glasgow en 1509, convirtiéndose en
arzobispo de St. Andrews y primado en 1522. Luego renunció a Arbroath en favor de su sobrino
David, reservándose la mitad de los ingresos para su propio uso vitaliciamente. También ocupó el cargo de tesorero desde 1505 y canciller desde 1513; pero renunció a la tesorería por su promoción a la sede de Glasgow, siendo nominalmente privado de la cancillería en 1526, aunque su sucesor no fue nombrado hasta algunos años más tarde. Durante la minoría de Jacobo V, Beaton fue una de las figuras más prominentes de la historia escocesa. Albany, el regente, se retiraba a Francia siempre que podía y aunque el gobierno estaba nominalmente en manos de una comisión de regencia, el país estaba inmerso en las disputas de las facciones de los Douglas y los Hamilton. Beaton, que era uno de los regentes, era más apto para suscitar la lucha que para continuarla. Cuando fue apelado por el obispo
Douglas de Dunkeld, para evitar una refriega que parecía inminente, Beaton juró por su
conciencia que no podía evitarla; pero cuando se puso su mano sobre su corazón para dar peso a sus palabras, el anillo de la cota de malla que llevaba bajo sus vestiduras delató que había venido preparado armado para la batalla, provocando la réplica: 'Me parece, señor, que tu conciencia traquetea.' En el tumulto que siguió, conocido como 'Clear-the-causeway', los Douglas ganaron. Beaton buscó refugio en el
altar de la iglesia de los
franciscanos, de donde habría sido sacado y muerto, de no ser por la oportuna intervención del obispo Douglas. En este período la nación estaba en la cuerda floja entre Francia e Inglaterra. Ambos países estaban dispuestos a obtener Escocia, haciendo ofertas de encontrar una novia para el joven rey. Margarita Tudor, la reina madre, y Angus, favorecían a Inglaterra. Beaton se decantó por Francia, debiéndose principalmente a él que la antigua liga con Francia se mantuviera, casándose Jacobo con Magdalena de Francia en lugar de con María de Inglaterra. El 'hombre más grande tanto de tierras como de experiencia dentro de este reino, y notable por ser muy astuto y disimulado', fue el informe sobre Beaton que envió el embajador inglés, y
Wolsey, que bien sabía que todas sus acciones en favor de Escocia serían inútiles siempre y cuando Beaton estuviera en libertad, tramó un plan para apoderarse de él. Planeó dietas en la frontera y conferencias en Londres, en las que el canciller debía representar al reino de Escocia, estando en entendimiento con Angus para que fuera secuestrado en el camino; pero Beaton era demasiado cauteloso. Sintiéndose seguro en su castillo de St. Andrews, aplicó una política propia y no se comprometió con ninguna facción. Mantuvo una comunicación directa e independiente con Francia, a través de su sobrino David; que era residente en la corte francesa. Durante los últimos años de su vida este sobrino ejerció como su
coadjutor.
Como primado, Beaton fue constante en sus esfuerzos para imponerse a la sede de Glasgow. La contienda entre los dos arzobispos desembocó en una indecorosa pelea en casa y apelaciones ante la corte de Roma, cuyos gastos, según la queja de los estados, causaron 'perjuicios considerables al reino.' También se esforzó por sofocar las semillas de las nuevas doctrinas religiosas, al quemar a su más diligente sembrador, Patrick Hamilton, abad laico de Fern en Ross-shire, que fue llamado el protomártir, al ser el primer nativo escocés que sufrió la muerte por enseñar la doctrina que se convirtió posteriormente en la de la Iglesia de Escocia. Murió en la hoguera en St. Andrews en 1528. Su muerte resultó aún más convincente que sus palabras, de tal manera que un observador sagaz aconsejó al arzobispo que quemara al siguiente hereje en el sótano, pues el 'humo de Patrick Hamilton había infectado a todos los que lo respiraron.' Pero Henry Forest fue quemado en St. Andrews y Daniel Stratton y Norman Gourlay en Edimburgo, durante el primado de Beaton. Beaton fundó el nuevo Divinity College en St. Andrews y construyó puentes y muros en Glasgow.