Historia

BECKWITH, JOHN CHARLES (1789-1862)

John Charles Beckwith, misionero a los valdenses, nació en Halifax, Nueva Escocia, el 2 de octubre de 1789 y murió en La Torre, en los valles del Piamonte, Italia, el 19 de julio de 1862.

John Charles Beckwith
John Charles Beckwith
Era nieto del general John Beckwith y sobrino de los generales, Sir George y Sir Thomas Sydney Beckwith. Su padre, como sus cuatro hermanos, tuvo una comisión en el ejército, pero pronto dimitió por su matrimonio con la señorita Haliburton de Halifax en Nueva Escocia (hermana del juez Haliburton), asentándose en esa colonia. Charles Beckwith obtuvo una bandera por influencia de su tío en el 50 regimiento en 1803. En 1804 se cambió al 95 o regimiento del rifle, del que su tío, Sydney Beckwith, era teniente coronel. Se convirtió en teniente en 1805 y acompañó a su regimiento a Hannover, a Dinamarca, donde estuvo presente en Kioge y en Portugal. Estuvo con el 95 todo el tiempo de la estancia de Sir John Moore en La Coruña y se convirtió en capitán en 1808. Estuvo en el segundo batallón de su regimiento en la expedición de Walcheren y después lo acompañó a Portugal en el invierno de 1810, cuando encontró al ejército de Lord Wellington en las líneas de Torres Vedras, y a su tío, Sydney Beckwith, al mando de una brigada. Estuvo presente con la división de infantería ligera en todos los hechos que tuvieron lugar con la retirada del ejército de Masséna en la primavera de 1811, en Pombal, Redinha, Condeixa, Foz d'Aronce y Sabugal. En 1812, después de que su tío se fuera a Inglaterra por su salud, fue nombrado por el general de brigada Andrew Barnard, que le había sucedido, brigada mayor de la 1ª brigada de la célebre división de infantería ligera, estando presente en esa capacidad en el asalto de Ciudad Rodrigo y Badajoz, y en las batallas de Salamanca, Vitoria, los Pirineos, el Nivelle, el Nive y Orthes. Sus eminentes servicios llamaron la atención tanto de Lord Wellington como del general Alten, quien había sucedido a Craufurd en el mando de la división ligera, siendo elegido ayudante adjunto de la división. En este puesto estuvo presente en la batalla de Toulouse, y en 1814, al término de la guerra, fue nombrado mayor. En 1815 fue nombrado en el mismo grado para la divisón de Picton en los Países Bajos, estando presente en la batalla de Waterloo, donde perdió una pierna, después de lo cual fue ascendido a teniente coronel. Por la pérdida de su pierna le era imposible esperar un empleo activo y en 1820 se quedó con media paga.

Tenía solo veintiséis años en la batalla de Waterloo, siendo un hombre joven cuando se retiró, y apenas sabiendo a qué ocupación dedicarse con una sola pierna, cuando un día en 1827, mientras esperaba en la biblioteca de Apsley House, vio el libro del doctor Gilly sobre los valdenses. Quedó tan interesado que en el mismo año realizó una visita a los valles del Piamonte. La pasada historia del pueblo y su condición actual de miseria e ignorancia le impresionaron tanto que decidió establecerse entre ellos, y, tomando una casa llamada La Torre, vivió entre ellos durante los siguientes treinta y cinco años de su vida. Sus dos objetivos principales fueron educar a la gente y despertar en ellos una vez más la antigua fe evangélica. Para educarlos fundó no menos de 120 escuelas en el distrito, todas las cuales él mismo inspeccionaba constantemente, y el otrora general inglés fue bien conocido y amado en los valles italianos. La grandeza de sus servicios fue reconocida por el rey Carlos Alberto de Cerdeña, quien le hizo caballero de la orden de San Mauricio y San Lázaro en 1848. Beckwith selló su consagración a su trabajo al casarse con una muchacha valdense, llamada Carolina Valle, en 1850. No obstante, mantuvo comunicación con Inglaterra, escribiéndose con frecuencia con el doctor Gilly y otros interesados en los valdenses. Una carta especialmente interesante suya a Sir William Napier se publicó en Life de Napier, en la que acusa recibo de una copia de History of the Peninsular War y luego subraya la necesidad del cristianismo evangélico a su antiguo compañero de la división de infantería ligera. Había sido ascendido a coronel en 1837, y a mayor general en 1846, pero continuó viviendo en La Torre hasta su muerte, asistiendo a su funeral miles de campesinos, cuyas vidas él influenció para bien. De todos los oficiales de la división de infantería ligera ninguno encontró tan insólito modo de emplear sus inagotables energías y pocos hicieron tan grande y abnegado trabajo.