Historia
BEDELL, WILLIAM (1571-1642)

En 1602 Bedell, habiendo recibido su licencia para predicar, fue nombrado para suceder a George Estey en la iglesia de St. Mary, en Bury St. Edmund's en Suffolk. Inmediatamente atrajo a grandes audiencias y las familias rurales vecinas solían estar entre su congregación. En 1607 fue invitado a ocupar el puesto de capellán para Sir Henry Wotton, el embajador británico en la república de Venecia. Ese famoso Estado recientemente había llamado la atención de toda Europa por su valiente oposición a las intrusiones de la sede papal y por una política generalmente liberal. En su resentimiento ante su conducta, el papa Pablo V puso a Venecia bajo un entredicho (abril de 1606). Los mandatarios, en represalia, expulsaron a los jesuitas y a otros organismos religiosos que se habían aventurado a dar efecto al decreto papal. La causa de la República fue hábilmente defendida por el eminente erudito y filósofo Fra Paolo Sarpi, que llevó a cabo una notable controversia con los defensores de la política ultramontana, Baronio y Bellarmino. Bedell no llegó a Venecia hasta algún tiempo después de que el entredicho hubiera sido revocado (21 de abril de 1607), pero encontró el ambiente popular todavía profundamente agitado por la cuestión de la lealtad papal y en conjunción con Sir Henry Wotton acarició la creencia de que las circunstancias auguraban que se efectuaría una Reforma en Italia. Sus ideas eran compartidas por algunos eminentes protestantes en otros lugares, entre quienes estaban Du Plessis-Mornay y Diodati, de Ginebra, autor de la traducción protestante de la Biblia al italiano. Paolo Sarpi, aunque de ninguna manera era en general accesible a los visitantes, dio tanto a Sir Henry Wotton como a Bedell su confianza, y la amistad así formada ejerció una marcada influencia en este último, que siempre después solía referirse a su relación con el gran erudito como una experiencia mental inestimable, que le sirvió materialmente para enriquecer su conocimiento tanto de la teología controversial como del saber. Poco después de que se formara esta amistad, ocurrió el intento de asesinato de Sarpi. Bedell, escribiendo unos días después del suceso a su amigo, el doctor Samuel Ward, posteriormente rector de Sidney College, Cambridge, dijo: 'Espero que este incidente lo despertará y pondrá un poco más de espíritu en él, que es su única carencia.' Después de una estancia en Italia que duró más de tres años y medio, tiempo durante el cual aumentó considerablemente su conocimiento del hebreo gracias a su relación con algunos sabios judíos, Bedell regresó a Inglaterra y a Bury. Fue acompañado por el doctor Despotine, un converso veneciano al protestantismo, que se estableció como médico en Bury, y a quien Bedell ayudó con generosidad y desinterés característicos. En Bury continuó residiendo más de cuatro años y sus ministraciones fueron muy valoradas. Pero su voz era débil y la iglesia grande, y en consecuencia tenía dificultades para hacerse audible a la congregación. Esta circunstancia lo determinó a aceptar (1616) la presentación a la rectoría de Horningsheath (una parroquia vecina) que le ofreció el patrono, Sir Thomas Jermyn, uno de sus feligreses. Sin embargo, al ir a tomar posesión se vio enfrentado a una dificultad que parecía insuperable, consistente en los exorbitantes honorarios, aunque consuetudinarios, exigidos por los oficiales del obispo de la diócesis, el doctor John Jegon, cuyo pago Bedell consideró una cuestión de principios, equivalente a un acto de simonía. Eventualmente, el obispo (que como antiguo rector de Corpus Christi College, Cambridge, probablemente estaba bien informado respecto a los méritos de Bedell) disipó los escrúpulos de Bedell, al ordenar que se le enviaran los instrumentos de institución e inducción, y que el monto de los honorarios a ser pagado lo dejaba a su discreción. Del estilo de vida de Bedell en Horningsheat y su conducta ejemplar en sus diversas relaciones con su familia, feligreses y el clero vecino, se encuentra un interesante relato en Life de su hijo, un bosquejo que también da una visión de los deberes y hábitos de un clérigo rural en esos días. Un año después de su regreso de Venecia a Bury, Bedell se casó (29 de enero de 1611) con la señora Leah Mawe, viuda de un antiguo registrador de esa ciudad, con quien había tenido, en segundo matrimonio, cinco hijos.

Después de aproximadamente dos años como preboste, Bedell entró en la etapa final de su carrera por su aceptación de los obispados unidos de Kilmore (condado de Cavan) y Ardagh (condado de Longford), a los que fue consagrado el 13 de septiembre de 1629. Encontró ambas diócesis en una situación muy insatisfactoria, los ingresos saqueados, las 'plantaciones' salvajes y las iglesias en estado ruinoso; mientras, el clero católico se mantenía distante y no estaba dispuesto a cooperar para el bien general. Por otra parte, según se halla en una carta escrita por él a Laud (1 de abril de 1630), vio con grave desaprobación la extorsión practicada por los tribunales eclesiásticos sobre los católicos pobres, 'que', dice, 'en verdad, mi señor, no puedo excusar y debo reformar.' En febrero de 1633 renunció a la sede de Ardagh, debido a su expresada objeción contra las pluralidades y a que pensaba que sería mejor administrada por un obispo separado. Una aflicción familiar cayó pesadamente sobre él. En 1635 murió su segundo hijo, John, y dos años después, su hijastra, Leah, poco más de un mes después de su matrimonio con el reverendo Alexander Clogie, y luego su esposa (26 de marzo de 1638), quien fue enterrada en el atrio de la iglesia de Kilmore.
Una demanda en la que se vio envuelto debido a sus objeciones de conciencia al volver al cargo su canciller, el doctor Alane Cook, supuso un nuevo problema, que consideraba de gran importancia porque era probable que proporcionara un precedente de los derechos de los funcionarios civiles en general en relación con los tribunales eclesiásticos. Cook, cuya designación se basaba únicamente en la elección del predecesor de Bedell, había demostrado ser un oficial mercenario y sin escrúpulos, y el obispo resolvió que, de ser posible, debería ser otra persona la nombrada para el puesto. El caso se negoció durante varios años y aunque perdió el pleito, con costos en su contra, preservó su conciencia. Ninguna característica de la mala administración de los tribunales eclesiásticos parece haber llamado más su atención que el empleo frecuente de la excomunión contra los católicos pobres y la cruel opresión ejercida a consecuencia. 'Las corrupciones de la jurisdicción eclesiástica', le escribe al doctor Despotine, 'son tales, que no solo la ley sino la equidad no es mantenida.' Contra las pluralidades y la no residencia, luchó con esfuerzo incesante; al designar nuevos titulares, invariablemente prefería a aquellos que ya poseían algún conocimiento de la lengua irlandesa. En la primera llegada a Wentworth como lord diputado, ordenó un aumento del ejército en Irlanda. Contra los fuertes impuestos recaudados con ese fin, se elevaron memoriales al rey en varias partes del país, entre otras en el Ulster. El obispo, tras ser convencido de firmar una de estas peticiones, fue objeto del desagrado de Wentworth. Hacia finales del gobierno de Strafford, el obispo nuevamente provocó la irritación de las autoridades por una manifestación de simpatía con Adair, obispo de Killaloe, quien fue citado ante el tribunal de la alta comisión por posicionarse en favor de la facción covenanter en Escocia, siendo privado de su autoridad. Sin desanimarse por estas y otras señales de impopularidad, Bedell continuó empleando sus mejores esfuerzos para el bien del pueblo. Las iglesias fueron reparadas y puestas a disposición del culto público y la traducción de las Escrituras en irlandés se completó con la adición del Antiguo Testamento, que fue llevado a cabo bajo su supervisión.
Al estallar la rebelión de 1641, la mansión de Bedell fue respetada por los insurgentes, para que él pudiera dar cobijo y comida a los ingleses desamparados que huyeron a él en su angustia. En una ocasión se interpuso para protegerlos de la violencia. Al mismo tiempo, se negó firmemente a abandonar su diócesis, aceptando personalmente el ofrecimiento de una escolta a Dublín. Esta generosidad de conducta dio a los irlandeses pretexto para apoderarse primero de su ganado, posesiones y biblioteca, transportándolo finalmente a él y a sus hijos al castillo de Loughoughter. El gobernador Owen O'Reilly, que había sido uno de sus arrendatarios, hizo lo posible para aliviar las dificultades de su situación. Mientras tanto, sus amigos se las arreglaron para conseguir su liberación, cuando, estando su propio hogar ocupado ahora por el obispo papista, aceptó la hospitalidad del reverendo Dennis Sheridan, a quien había presentado al beneficio de Killasser. La casa de Dennis Sheridan en Drumlor quedó atestada de indigentes ingleses, lo que combinado con una dieta insuficiente y malsana, condujo a un brote de fiebre que sufrió Bedell, del que murió. Durante sus últimos días, gracias a la ayuda de Sheridan, logró rescatar de su biblioteca en Kilmore el manuscrito de la Biblia hebrea que había traído consigo de Venecia, y que ahora se conserva en la biblioteca de Emmanuel College, y también el manuscrito de la traducción irlandesa del Antiguo Testamento. Su obra Life with the Letters between Waddesworth and Bedell la publicó el obispo Burnet (Londres, 1685), habiendo sido reescrita varias veces. La mejor biografía suya la escribió su hijo (edición para Camden Society de T. W. Jones, Londres, 1872). Sheridan fue el jefe del clan, pero había sido educado como protestante, y, al ser capaz de hablar irlandés, había sido ordenado para el ministerio por Bedell. Richard Brinsley Sheridan era del mismo clan, y su abuelo William, que en algún momento fue amigo de Swift, estuvo en deuda por su educación universitaria con el hijo más ilustre del reverendo Dennis Sheridan, y ahijado del obispo Bedell, quien muchos años después se convirtió en obispo de Kilmore.