Johann Conrad Beissel, escritor de himnos y fundador de la Fraternidad Solitaria de la Comunidad de los Bautistas del Séptimo Día en Ephrata, nació en Elerbach, Alemania, en abril de 1690 y murió en Ephrata, Pensilvania, el 6 de julio de 1768.
Comunidad EphrataNacido dos meses después de la muerte de su alcohólico padre, que era panadero, también perdió a su madre cuando tenía ocho años. Aprendió el oficio de panadero y a tocar el violín, mostrando dones naturales y aprendiendo por reflexión sin ninguna instrucción. Su conversión se produjo cuando tenía 27 años. Desde el principio se inclinó hacia una tendencia pietista, aceptando el celibato como requerimiento primordial para el hombre que quisiera dedicarse a Dios. Antes de su muerte, nombró las muchas bendiciones que había recibido y puso la primera en la lista que Dios le 'había preservado de los atractivos del sexo femenino.' Trabajó como panadero asalariado en varios lugares, pero por sus ideas fue expulsado del Palatinado. Persuadido por sus amigos, Stiefel y Stuntz, partió con ellos para América en 1720, llegando a Boston en el otoño. Primero fue a Germantown, en Pensilvania, donde durante un año estudió el comercio de tejedor, bajo Peter Becker, bautista y organizador de la Iglesia de los Hermanos. En 1721 Beissel y Stuntz fundaron la residencia 'Solitary' en Muehlbach (Mill Creek, Lebanon County). Allí llegó Stiefel declarando que desde entonces trabajaría el domingo y observaría el sábado; pero Beissel era demasiado asceta para Stiefel y éste abandonó Bethlehem. Uno tras otro de los que se unieron a Beissel le abandonaron, vendiendo finalmente Stuntz la propiedad para recuperar los gastos de viaje que había prestado a Beissel. Tras mucho ayuno y oración, Beissel llegó a la decisión de que tenía que someterse al bautismo apostólico de manos de su amigo, Peter Becker. Entonces asumió el nombre de Friedsam Gottrecht. Siete años después de su bautismo fundó Economy en Ephrata, situada en Lancaster County. En 1732 se le unieron algunos Hermanos Solitarios (hombres solteros), Hermanas (dedicadas a la virginidad) y matrimonios, que al unirse al grupo debían guardar continencia, siendo convencidos por Beissel de que 'el estado matrimonial se había originado en el pecado y que por tanto tendría un final.' Al principio la Orden de las Vírgenes Espirituales y los Hermanos Solitarios fueron ubicados en el mismo edificio, lo que dio origen a muchas sospechas. No obstante, algunas personas de medios y prominencia se sintieron atraídas por el celo y estricto régimen de la secta, especialmente Conrad Weiser, un anciano de la Iglesia luterana, quien durante un tiempo fue considerado seguidor de Beissel. El pastor Peter Miller de Filadelfia, graduado de Heidelberg y entendido teólogo, también se hizo seguidor de Beissel, siendo finalmente su sucesor a la cabeza de la Orden. La esposa de Cristopher Sauer, el conocido impresor, abandonó a su marido para obtener la regeneración espiritual entre los místicos de Ephrata, llegando a ser la priora. La comunidad creció gradualmente, contando a mediados del siglo XVIII con varios cientos de miembros.
Firma de Beissel (Brother Friedsam)
Los hombres vivían en un gran edificio comunal o monasterio y las mujeres en otra casa parecida. La capilla más grande de Pensilvania en ese tiempo era para uso conjunto, habiendo también salas para celebrar ágapes y celdas para los Solitarios, según el modo de las antiguas iglesias griegas. Las Hermanas llevaban velo y ambos sexos iban tocados con capuchas, como los capuchinos, diseñadas para que se viera lo menos posible 'esa humillante imagen revelada por el pecado.' A todos los miembros de la comunidad se les exigía que entregaran a Beissel semanalmente confesiones escritas de su condición espiritual. Esos documentos (llamados lectiones) los leía Beissel a la congregación, publicándose varios cientos de ellos. La colonia destacó en la impresión de libros y en la realización de manuscritos iluminados. En 1747 apareció Turtel Taube, el himno del claustro de Ephrata, compuesto en música y letra por Beissel. Se dice que compuso más de mil himnos, de los que publicó 441. Aunque no tenía sentido de la métrica o el tiempo, desarrolló un distintivo sistema de armonía, una notación musical única y una serie de pintorescas melodías que ejercieron considerable influencia en la himnodia americana. A veces dirigía a los Hermanos y Hermanas a medianoche recorriendo las instalaciones cantando himnos. El cisma y las frecuentes disputas marcaron la breve historia de la colonia, pero a pesar de los rigores de su experiencia, Beissel no tuvo dificultad en retener una considerable porción de sus seguidores bajo su mando. El declive de la colonia comenzó con su muerte, aunque sus costumbres continuaron hasta el siglo XIX, parcialmente en Snowhill Monastery en Franklin County, Pensilvania. La influencia de la Orden, que se deshizo, se perpetúa en su principal legado, Paradisiacal Wonder Music, que Beissel y sus seguidores compusieron y que permanece como prueba del genio nato de este panadero, que fue eminente como compositor.