Historia

BEK, THOMAS († 1293)

Thomas Bek, obispo de St. David, murió el 12 de mayo de 1293. Era el segundo hijo de Walter Bek, barón de Eresby, Lincolnshire, y hermano mayor de Antony Bek, obispo de Durham y patriarca de Jerusalén. Thomas Bek, como sus hermanos, ascendió alto en el favor real, ocupando varios cargos estatales importantes. En 1269 se convirtió en canciller de la universidad de Oxford; en 1274 era custodio del vestuario de Eduardo I; el 29 de septiembre de 1278 fue uno de los lores del parlamento presentes en Westminster cuando Alejandro III de Escocia rindió homenaje; en 1279 se convirtió en tesorero real y en el mismo año se le confió el mantenimiento del Gran Sello durante la ausencia de Eduardo en Francia. Sus promociones eclesiásticas también fueron muchas y lucrativas. Tuvo las rectorías de Silkstone, Yorkshire y Wainfleet All Saints, Lincolnshire. En 1275 era archidiácono de Dorset y asistió con Eduardo I y la reina Eleanor, 19 de abril de 1278, en su visita a Glastonbury para inspeccionar las reliquias del rey Arturo. El 20 de enero de 1280 fue presentado por el rey a la prebenda de Castor en la catedral de Lincoln. El año siguiente, domingo 6 de octubre de 1280, Bek fue consagrado obispo de St. David en la catedral de Lincoln, por el arzobispo Peckham, asistido por otros seis obispos, incluido el arzobispo de Rages o Edesa. El mismo día el cuerpo de Hugo de Avalon fue trasladado al nuevo santuario preparado en el recién erigido 'Angel Choir' en presencia de Eduardo I, su esposa e hijos, su hermano Edmund de Lancaster y su esposa la reina de Navarra, el arzobispo Peckham, otros prelados y 230 caballeros, con otros nobles. Todo el coste de este magnífico ceremonial y las festividades que lo acompañaron fue costeado por el obispo recién consagrado. Cantó su primera misa en la diócesis en Strata Florida, el 1 o el 2 de febrero de 1281, siendo entronizado en St. David (el día de San David) el 1 de marzo de ese año.

En 1282, cuando Eduardo y su hermano David estaban marchando contra Llewellyn, el obispo de St. David fue uno de los obispos y abades que ordenó el 20 de mayo tener su contingente listo para unirse a las fuerzas del rey. En 1283 certificó haber recibido las cartas del papa Martín IV permitiendo el matrimonio de Rhys ap Mereduc y Auda de Hastings, dentro de los grados prohibidos. Cuando en 1284 el arzobispo Peckham hizo una visitación metropolitana a la diócesis de Gales, Bek, como protesta en nombre de la antigua independencia de la iglesia galesa, hizo una ineficaz declaración contra la jurisdicción de Canterbury. La protesta fue completamente ignorada, amenazándose con la excomunión si persistía la oposición. La visitación se llevó a cabo y las órdenes para la diócesis las elaboró el arzobispo. El mismo año, domingo 26 de noviembre, Eduardo I y su esposa visitaron St. David 'peregrinationis causa', pudiendo deducirse que fueron huéspedes del obispo. Cuando al término del mismo año su hermano Antony fue nombrado para la sede de Durham, se produjo una disputa entre el prior y el oficial de York en cuanto al derecho de instalación, que 'el prelado magistralmente' resolvió llamando a su hermano de St. David para oficiar la ceremonia. En 1287 Bek completó el defectuoso capítulo de St. David, que había consistido solo de un obispo y deán en una misma persona y un chantre, añadiendo un canciller y un tesorero, junto con un sub-deán y un sub-chantre. Para extender las ventajas de un grupo residente de clérigos a las más descuidadas partes de su amplia diócesis, fundó en 1283 la iglesia colegiata de Llangadoc, que fue rápidamente trasladada a Abergwili, y en 1287 otra en Llandewi-Brefi y un hospital en Llawhaden, obteniendo dos mercados semanales del rey para su ciudad catedralicia. Se sabe por un estudio de Sherwood Forest que Bek tenía una ermita en Eastwait en Mansfield Moor, Nottinghamshire, a la que tenía el hábito de retirarse para la meditación. Según Bartholomew Cotton (de Rege Edwardo I, pag. 177, Rolls Series), Bek fue uno de los muchos hombres de alto rango que en 1290 fueron inducidos por la apasionada predicación del arzobispo Peckham a unirse a la cruzada rumbo a Tierra Santa 'sine spe remeandi'. Si en realidad salió de Inglaterra, lo que no es del todo seguro, regresó y fue sucedido al morir por el obispo David Martyn.