Historia

BENEDICT († 1193)

Benedict, abad de Peterborugh, cuyo lugar de nacimiento se desconoce, murió en 1193. Fue probablemente monje de Christ Church, Canterbury, de cuyo monasterio fue hecho prior en 1175, habiendo también, en el año anterior, sido nombrado canciller del nuevo arzobispo, Richard de Dover. Según Bale se educó en Oxford. En 1177 fue elegido para la abadía de Peterborough. Su biógrafo, Swafham, destaca su saber, bien versado en la disciplina monástica y con un minucioso conocimiento del mundo. Al suceder a un abad que había metido al monasterio en fuertes deudas, comenzó de inmediato a efectuar el papel de un enérgico reformador. Canceló las deudas, rescató la placa de la iglesia y otros bienes que habían sido hipotecados y recuperó tierras que habían sido traspasadas. En una ocasión se dice que incluso se presentó armado para hacer cumplir su mandato. Fue un entusiasta constructor. Completó una parte de la nave de su iglesia, construyó la gran abadía y ciertas capillas, estando ocupado en otras obras cuando le sorprendió la muerte. Tuvo el favor del rey Ricardo, en cuya coronación estuvo presente y de hecho, si hemos de creer a Swafham, tuvo una inusual amistad con el soberano ('valde specialiter amicus et familiaris'). Aprovechó bien sus oportunidades para asegurarse los derechos y libertades de su casa por estatutos reales. Sin embargo, no lo hizo, como han declarado diferentes escritores, teniendo el cargo de vice-canciller durante la ausencia de Ricardo de Inglaterra. El Benedict a quien le fue conferido ese cargo durante la contienda del príncipe Juan con el canciller Longchamp en 1191, fue sin duda Benedict de Sansetun, posterior obispo de Rochester.

Swafham proporciona una lista considerable de manuscritos que fueron transcritos y añadidos a la biblioteca monástica por orden de Benedict. La mayoría son bíblicos, teológicos y de derecho; pero entre ellos está también Séneca, Marcial, Terencio y Claudiano. Su propia obra literaria incluía una historia de la pasión y otra de los milagros de Thomas Becket. Teniendo en cuenta la probabilidad de haber sido monje de Christ Church, Canterbury, no es demasiado suponer, con respecto a estas dos obras, que 'la primera posiblemente, la segunda sin duda, estaba basada en su propio conocimiento como testigo presencial.' History of the Miracles fue editada por el canónigo Robertson en Materials for the History of Thomas Becket (Rolls Series), 1876. History of the Passion solo ha sobrevivido en fragmentos incorporados en la obra sobre Becket conocida como Quadrilogus. Pero la obra con la que el nombre de Benedict está más prominentemente relacionado es Gesta Henrici Secundi, aunque con su autoría no tiene nada que ver. Se encuentra esta crónica en dos antiguos manuscritos de diferentes recensiones. El primero (Cotton MS. Julius A. xi.) parece haber sido transcrito de la obra original mientras aún estaba pasando por las manos del autor. Lleva prefijada una copia de la genealogía de Enrique II, escrita por Ailred de Rievaulx, a la cabeza de la cual aparece el título, destinado a cubrir tanto la genealogía como la crónica, 'Gesta Henrici II Benedicti Abbatis.' La existencia de este título ha sido la causa de la atribución de la obra a Benedict. Es, sin embargo, explicado por un pasaje en Swafham, no habiendo duda de que el manuscrito es el idéntico volumen (Gesta Regis Henrici Secundi et Genealogia ejus) que ese escritor dice que fue transcrito por orden de Benedict, junto con los otros manuscritos que agregó a la biblioteca. Aparte de esta explicación, también las dos últimas palabras del título pueden tomarse para significar simplemente 'el don de Benedict el abad.' No se sabe quién fue el verdadero autor de la Gesta. El profesor Stubbs ha sugerido que la obra puede ser, en forma alterada, la perdida Tricolumnis de Richard Fitz-Neal, autor de Dialogus de Scaccario.