Historia

BENEDICTO VII († 983)

Benedicto VII fue papa entre los años 974 y 983. Era romano de nacimiento, siendo pariente del poderoso senador Alberico, y murió en esa ciudad el 10 de julio de 983. Era obispo de Sutri cuando, a la huida de Bonifacio VII, fue llamado al trono papal y confirmado por el emperador Otón II. Hasta donde sabemos su primer acto fue condenar a Bonifacio en un sínodo en Roma. Mostró un gran deseo de mantener relaciones amistosas con los prelados alemanes; el arzobispo Willigis de Maguncia fue nombrado legado papal para Alemania y Galia, con el derecho de coronar a los reyes alemanes. Benedicto mostró su servidumbre al emperador acordando la supresión del obispado de Merseburg en un sínodo en Roma (10 de septiembre de 981), sin contemplar los argumentos en contra. Fue un devoto amigo del monasticismo, como lo demuestran no solo los numerosos privilegios otorgados a los monasterios, sino la restauración de los de los santos Bonifacio y Alexio en el Aventino y la edificación de la iglesia monástica de Subiaco. Apoyó el movimiento reformista, condenando la simonía en un sínodo en marzo de 981. Que apoyó la pretensión de la jurisdicción universal del papado se desprende de que quisiera establecer relaciones con lugares tan distantes como Cartago y Damasco, proporcionando un arzobispo una vez más a la iglesia del norte de África y designando un metropolitano en Damasco que había sido expulsado por los árabes, el abad de San Bonifacio.