Historia

BENEDICTO VIII († 1024)

Benedicto VIII (Teofilacto) fue papa entre los años 1012 y 1024, muriendo el 9 de abril de ese último año. Era hijo del conde Gregorio de Túsculo, siendo escogido papa por la influencia de su hermano, después de que hubiera derrotado, por la fuerza de las armas, a la facción de los Crescencio, que habían escogido a otro Gregorio como antipapa.

Mapa del imperio germánico (911-1024)
Mapa del imperio germánico (911-1024)
Benedicto fue consagrado el 20 de abril de 1012 y Gregorio huyó a la corte de Enrique II, quien, no obstante, reconoció a Benedicto y fue recompensado con una promesa de coronación en San Pedro. Descendió a Italia a finales de 1013 y fue coronado, con su esposa Cunegunda, en febrero. Poco después se celebró un sínodo en su presencia, en el que se dice que a su sugerencia, el credo de Constantinopla fue hecho parte de la liturgia romana; tras esto dejó que el papa Benedicto se enfrentara a sus numerosos enemigos: la facción de los Crescencio, los árabes y los griegos. A los primeros los reprimió, a los musulmanes invasores que amenazaban Italia desde Cerdeña los derrotó y expulsó de la isla en junio de 1016, por la ayuda de los pisanos y genoveses; apoyó a los que intentaban liberar el sur de Italia del gobierno bizantino, obteniendo la ayuda de un destacamento de caballeros normandos que conquistaron a los griegos, aunque solo por poco tiempo. Benedicto aceptó la invitación de Enrique para entrevistarse con él en 1020 en Bamberg, donde el emperador renovó el 'privilegio otoniano' a la Iglesia y entregó a Bamberg al dominio eclesiástico. Al año siguiente Enrique cruzó los Alpes por tercera vez; Benedicto se entrevistó con él en Benevento en 1022 y estuvo presente cuando conquistó la fortaleza griega de Troya y quebrantó el poder de Pandulfo IV de Capua, un aliado de los bizantinos. Esos sucesos, de nuevo temporales, son menos importantes que el sínodo convocado juntamente por el papa y el emperador en Pavía el 1 de agosto de 1022. Aquí los planes reformadores de Enrique se extendieron a Italia. Tras una fuerte exhortación del papa, el sínodo renovó la condena del matrimonio clerical y tomó medidas para impedir la alienación de la propiedad eclesiástica. Enrique deseaba llevar a cabo sus reformas en Francia también, entrevistándose a este propósito con el rey Roberto en Ivois en agosto de 1023. Planeó otro sínodo en Pavía, pero antes de que pudiera celebrarse Benedicto y Enrique murieron.