Historia

BENEDICTO X († c. 1073)

Benedicto X (Giovanni Mincio) fue papa entre los años 1058 y 1059, muriendo después del año 1073 en el monasterio de Santa Inés. Era obispo de Velletri antes de que, involuntariamente, fuera elegido y entronizado en la noche del 3 al 4 de abril de 1058 por la facción de los nobles que durante largo tiempo había dominado al papado e iban pronto a perder su poder. Pedro Damián y otros cardenales reformadores huyeron, pero antes de abandonar Roma pronunciaron un anatema contra el nuevo papa. Mientras tanto, Hildebrando estaba de regreso de Alemania. En Florencia supo las noticias y tras intercambiar opiniones con la emperatriz Inés, regente de su hijo Enrique IV, hizo preparativos para la elección de un papa aceptable a los eclesiásticos estrictos. En Siena en el mes de diciembre, Gerard, obispo de Florencia, fue escogido, tomando el título de Nicolás II. En enero se celebró un sínodo en Sutri, que pronunció la destitución y excomunión de Benedicto X. Fue expulsado de Roma por las fuerzas puestas en movimiento por Hildebrando y finalmente tuvo que abdicar, lo que hizo formalmente en un sínodo en Letrán en abril de 1060. Se dice que vivió veinte años más, recluido en el monasterio de Santa Inés. Gregorio VII, en cuyo pontificado murió, permitió que fuera enterrado con las exequias de un auténtico papa, siendo como tal reconocido hasta el siglo XIV.