Historia

BENEDICTO XI (1240-1304)

Benedicto XI (Niccolò Boccasini) nació en 1240 en Treviso, Marca de Trevigiana, y murió el 7 de julio de 1304 en Perugia.

Escudo de armas de Benedicto XI
Escudo de armas de Benedicto XI
Fue papa entre los años 1303 y 1304. Ingresó en la orden dominica en 1254, pasando catorce años en diligente estudio, lo que le permitió escribir varios comentarios bíblicos. Fue prior de su monasterio, provincial de Lombardía y en 1296 general de su orden. Bonifacio VIII le hizo cardenal-sacerdote en 1298 y poco después cardenal de Ostia y Velletri. En 1302 fue a Hungría como legado papal. Permaneció fiel a Bonifacio VIII y a su muerte fue elegido su sucesor el 22 de octubre de 1303. Inmediatamente se encontró con las dificultades propias que le dejó la herencia de Bonifacio en cuanto a sus enemigos, pero mediante una prudencia conciliadora supo sortear ese escollo. Primero se ganó a la poderosa familia Colonna, restaurándola a sus dignidades y posesiones bajo ciertas limitaciones que ponían freno a su mala conducta. Federico de Sicilia quedó convencido de sus obligaciones feudales hacia el papado, que había eludido. Para Toscana, Benedicto envió a Nicolás de Prato, su sucesor como cardenal obispo de Ostia, para hacer la paz entre las facciones 'blanca' y 'negra' (bianchi y neri) en Florencia.

Esta misión no tuvo éxito, pero Benedicto tuvo mejor fortuna con la otra más difícil que le dejó su predecesor, efectuar la reconciliación con Francia. Felipe el Hermoso estaba dispuesto a hacer la paz, pero puso la condición de que se convocara un concilio general para condenar post-mortem a Bonifacio. Benedicto le tendió la mano y el 25 de marzo de 1304 lo liberó de la excomunión, anulando varias medidas de su predecesor que habían sido especialmente gravosas para Francia y el 13 de mayo retiró la sentencia contra Felipe y sus consejeros, incluso los que habían tomado parte en la atrocidad de Anagni, con la excepción de Guillermo de Nogaret. Éste, junto con todos los italianos que habían tomado parte en la violencia hecha a Bonifacio, fueron excomulgados el 7 de junio y citados para recibir la sentencia ante Benedicto. Unas pocas semanas más tarde Benedicto moría en Perugia, adonde se había retirado a causa de los tumultos en Roma. Inmediatamente se esparció el rumor de que había sido envenenado a instigación bien de Felipe el Hermoso, o los Colonna, o los franciscanos (que estaban celosos por los favores otorgados a los dominicos), o los cardenales o bien por Guillermo de Nogaret, quien era el que más tenía que ganar con su muerte, y quien, de hecho, recibió la absolución del sucesor de Benedicto.