Historia

BENEDICTO XIII (1649-1730)

Benedicto XIII (Pietro Francesco d'Orsini-Gravina) fue papa entre los años 1724 y 1730. Nació en Gravina, reino de Nápoles, el 2 de febrero de 1649 y murió en Roma el 21 de febrero de 1730.

Benedicto XIII, grabado de Girolamo Rossi
Benedicto XIII, grabado de Girolamo Rossi
En 1687 renunció a sus derechos de sucesión a las posesiones ducales, ingresando en la orden dominica en Venecia y tomando el nombre de Vincenzo Maria. Estudió teología en Venecia y Bolonia y filosofía en Nápoles. En 1672 fue nombrado cardenal por Clemente X y arzobispo de Benevento en 1686. Tras administrar su diócesis admirablemente durante treinta y ocho años, pasó su tiempo libre en la composición de obras teológicas, siendo elegido papa casi unánimemente el 29 de mayo de 1724, tras la muerte de Inocencio XIII. Al principio tomó el nombre de Benedicto XIV, pero lo cambió a Benedicto XIII ante la convicción de que Pedro de Luna fue un cismático y no un verdadero papa. Su pontificado comenzó con un intento de reformar la pompa y lujo de los cardenales, que fue tan vano como su intento de reformar al resto del clero. Aunque las prescripciones del concilio de Letrán de 1725 en esa dirección no fueron muy tenidas en cuenta, es memorable porque en el mismo confirmó la constitución Unigenitus, ayudando a los jesuitas en consecuencia. Tuvo la satisfacción de recibir en 1728 la sumisión incondicional de Noailles, arzobispo de París, cabeza da la oposición galicana. La debilidad fue la principal característica de sus tratos con los poderes seculares de Europa. Dejó muchos asuntos casi enteramente en las manos de su favorito, el cardenal Coscia, cuyo interés era estar en buenas relaciones con tales poderes. Por eso el emperador Carlos IV obtuvo los privilegios que reclamaba en Sicilia como sucesor de los antiguos gobernantes, que habían sido legati nati de la Santa Sede. De la misma manera, el rey de Cerdeña consiguió lo máximo de una larga disputa con Roma, habiendo solo un Estado que se encontró con la obstinación de la curia. El rey de Portugal, Juan V, solicitó el capelo cardenalicio para Bichi, nuncio papal en Lisboa, mostrando gran hostilidad al papa cuando éste rechazó la petición, hasta el punto de amenazar con romper las relaciones. Benedicto fue impopular en Roma, debido al desgobierno de Coscia, quien cuando el papa murió, tuvo que escapar disfrazado, siendo más tarde encarcelado durante diez años por Clemente XII.