Historia

BENNO (1010-1108)

Benno, obispo de Meissen, nació en Hildesheim o en Goslar en 1010 y murió en Meissen el 18 de junio de 1108, según los relatos tradicionales.

Benno, óleo sobre lienzo de Johann Michael Rottmayr, Munich
Benno, óleo sobre lienzo de Johann Michael Rottmayr, Munich
El primer hecho cierto en su vida es que fue canónigo de Goslar. Fue hecho obispo de Meissen en 1066 y aparece como ayudante de la insurrección sajona de 1073, aunque Lambert de Hersfled y otras autoridades contemporáneas atribuyen poco peso a su participación en la misma. Enrique IV lo encarceló, pero lo liberó en 1078 al prestar juramento de fidelidad, que no mantuvo. Apareció de nuevo en las filas de los enemigos del rey, siendo privado de su obispado por el sínodo de Maguncia en 1085. Benno se alió con Guiberto, el antipapa apoyado por Enrique como Clemente III, y mediante un reconocimiento penitente de sus ofensas obtuvo la absolución y una carta de recomendación para Enrique, siendo restaurado a su sede. Prometió usar su influencia para la paz con los sajones, pero de nuevo no cumplió su promesa, regresando en 1097 a la facción papal y reconociendo a Urbano II como papa legítimo. A partir de entonces desaparece de la historia auténtica, no habiendo evidencia que apoye los relatos posteriores de su actividad misionera y el celo por la construcción de iglesias y por la música eclesiástica. Su elevación a la fama de santidad parece deberse parcialmente a la necesidad de fondos para terminar la catedral de Meissen y en parte al deseo de tener un santo local o diocesano. Fue canonizado oficialmente por Adriano VI en 1523, como gesto contra el movimiento luterano, a lo que Lutero respondió en un rudo polémico tratado titulado Tratado contra el nuevo ídolo y el diablo viejo que va a ser elevado en Misne. Sus reliquias fueron solemnemente desenterradas y veneradas en 1524; pero al progresar la Reforma no recibieron ya apreciación en Meissen y Alberto V de Baviera obtuvo permiso para trasladarlas en 1578 a Munich, de cuya ciudad Benno es considerado patrón.