Historia

BENSON, MARTIN (1689-1752)

Martin Benson, obispo de Gloucester, nació en Cradley, Herefordshire, el 23 de abril de 1689 y murió el 30 de agosto de 1752.

Martin Benson, por Jonathan Richardson el Viejo
Martin Benson, por Jonathan Richardson el Viejo
Era el hijo del reverendo J. Benson, rector de Cradley, y fue educado en Charterhouse y en Christ Church College, Oxford, donde se convirtió en tutor. Posteriormente viajó por el continente, donde conoció a Berkeley, su amigo y corresponsal durante treinta años, y a Secker, con cuya hermana se casó. Tras su regreso se convirtió, en 1721, en archidiácono de Berkshire. En 1724 obtuvo una de las 'doradas' prebendas en la catedral de Durham y en 1726 fue hecho capellán del príncipe de Gales, posterior Jorge II. En 1727 fue presentado a la rectoría de Bletchley, y en 1728, con ocasión de una visita real a Cambridge, recibió el doctorado en teología. En enero de 1735 fue propuesto para ser obispo de Gloucester, probablemente como arreglo hacia su amigo y patrono Lord Canciller Talbot, por el desaire que sufrió por el rechazo de su propuesto doctor Rundle, a cuya promoción a Gloucester se opuso con éxito el obispo de Londres. Ante su nombramiento, Benson declaró su resolución de no aceptar mayor promoción, cumpliendo su palabra, aunque Gloucester era en ese momento uno de los obispados más pobres. Revivió la institución de los deanes rurales y gastó sumas considerables en volver a pavimentar el coro de la catedral, añadiendo cúpulas a la capilla y reparando a fondo el palacio. Visitó personalmente la diócesis de York, por encargo del arzobispo Blackburne, avanzado en años, quien le dejó un servicio de cubertería por su testamento. Agotado, como se pensó, por la fatiga y ansiedad de asistir al obispo Butler en su última enfermedad, murió, universalmente amado y lamentado, siendo enterrado en su catedral. Benson pertenecía al mejor tipo de prelado inglés de su época, estando en el círculo selecto de los teólogos eminentes protegidos y animados por el Lord Canciller Talbot, del que Butler fue el ornamento más distinguido. Berkeley lo llamó 'Tito, el deleite de la humanidad' y Pope lo celebró junto con su ilustre amigo en el famoso pareado:

Manners with candour are to Benson given,
To Berkeley every virtue under heaven.

Sus únicas publicaciones fueron sermones sueltos.