Historia
BERNABÉ

por Nicolaes Berchem
El libro de los Hechos nos dice que él presentó a Saulo a la iglesia de Jerusalén tras su regreso de Damasco (Pero Bernabé lo tomó y lo presentó a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino, y que El le había hablado, y cómo en Damasco había hablado con valor en el nombre de Jesús.[…]Hechos 9:27). Cuando las noticias del esparcimiento del cristianismo en Antioquía llegaron a Jerusalén, él fue enviado a dicha ciudad (22 Y la noticia de esto llegó a oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé a Antioquía, 23 el cual, cuando vino y vio la gracia de Dios, se regocijó y animaba a todos para que con corazón firme permanecieran fieles al Señor; 24 porque era […]Hechos 11:22-24). Desde allí Bernabé fue a Tarso para ver a Pablo, trabajando juntos un año en la iglesia de Antioquía (23 el cual, cuando vino y vio la gracia de Dios, se regocijó y animaba a todos para que con corazón firme permanecieran fieles al Señor; 24 porque era un hombre bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor. 25 […]Hechos 11:23-26). Ambos fueron enviados a Jerusalén con una ofrenda para los cristianos de Judea (44 d. C.) y volvieron a Antioquía con Juan Marcos (27 Por aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. 28 Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra. Y esto ocurrió durante el reinado de C[…]Hechos 11:27-30; 12:25). Los tres fueron enviados en un viaje misionero a Chipre, Panfilia, Pisidia y Licaonia (13:1, ss.). En la narración de este viaje Pablo ocupa el primer lugar desde el momento en que el nombre 'Pablo' sustituye al de 'Saulo' (Entonces Saulo, llamado también Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando la mirada en él,[…]Hechos 13:9). En lugar de 'Bernabé y Saulo' (Y así lo hicieron, mandándola a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.[…]Hechos 11:30; 12:25; 13:2,7), ahora se lee 'Pablo y Bernabé' (43 Y terminada la reunión de la sinagoga, muchos de los judíos y de los prosélitos temerosos de Dios siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes, hablándoles, les instaban a perseverar en la gracia de Dios. 46 Entonces Pablo y Bernabé hablaron con valor y[…]Hechos 13:43,46,50; 14:20; 15:2,22,35); sólo en Pero cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas y se lanzaron en medio de la multitud, gritando[…]Hechos 14:14 y 15:12,25 ocupa Bernabé el primer lugar. Pablo aparece como el predicador misionero (Pablo se levantó, y haciendo señal con la mano, dijo: Hombres de Israel, y vosotros que teméis a Dios, escuchad:[…]Hechos 13:16; 14:8-9,19-20), ya que los habitantes de Listra creyeron que era Hermes y Bernabé Zeus (14:12). Tras este viaje siguió una larga estancia en Antioquía (26 y de allí se embarcaron para Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido. 27 Cuando llegaron y reunieron a la iglesia, informaron de todas las cosas que Dios había hecho con ellos, y cómo había ab[…]Hechos 14:26-28) hasta que se vieron envueltos en una controversia con los judaizantes, siendo enviados al concilio en Jerusalén, donde se resolvió el asunto (1 Y algunos descendieron de Judea y enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. 2 Como Pablo y Bernabé tuvieran gran disensión y debate con ellos, los hermanos determinaron que Pablo y Bernabé, y […]Hechos 15:1-29; 1 Entonces, después de catorce años, subí otra vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también a Tito. 2 Subí por causa de una revelación y les presenté el evangelio que predico entre los gentiles, pero lo hice en privado a los que tenían alta reputaci[…]Gálatas 2:1-10). Según 9 y al reconocer la gracia que se me había dado, Jacobo, Pedro y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra de compañerismo, para que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los de la circuncisión. 10 Sólo no[…]Gálatas 2:9-10, Bernabé fue incluido con Pablo en el acuerdo entre por un lado Jacobo, Pedro y Juan, y por otro Pablo y Bernabé, en el sentido de que éstos se ocuparían de la predicación a los paganos, sin olvidar a los pobres de Jerusalén. Habiendo regresado a Antioquía y pasado algún tiempo allí (Mas Pablo y Bernabé se quedaron en Antioquía, enseñando y predicando con muchos otros, la palabra del Señor.[…]Hechos 15:35), Pablo le pidió a Bernabé que le acompañara en otro viaje (Después de algunos días Pablo dijo a Bernabé: Volvamos y visitemos a los hermanos en todas las ciudades donde hemos proclamado la palabra del Señor, para ver cómo están.[…]Hechos 15:36). Bernabé quería llevar a Juan Marcos, pero Pablo se negó, al haberlos dejado en el primer viaje (37 Bernabé quería llevar también con ellos a Juan, llamado Marcos, 38 pero Pablo consideraba que no debían llevar consigo a quien los había desertado en Panfilia y no los había acompañado en la obra. […]Hechos 15:37-38). Esta diferencia de criterios separó a los dos apóstoles y Bernabé se marchó con Marcos a Chipre (Se produjo un desacuerdo tan grande que se separaron el uno del otro, y Bernabé tomó consigo a Marcos y se embarcó rumbo a Chipre.[…]Hechos 15:39), no volviendo a ser mencionado más en el libro de los Hechos. Por Y el resto de los judíos se le unió en su hipocresía, de tal manera que aun Bernabé fue arrastrado por la hipocresía de ellos.[…]Gálatas 2:13 se sabe un poco más de él y su debilidad ante las presiones de los judaizantes. De ¿O acaso sólo Bernabé y yo no tenemos el derecho a no trabajar?[…]1 Corintios 9:6 se desprende que continuó su labor misionera.
Historia legendaria.
Las leyendas comienzan donde la verdadera historia termina. La leyenda sitúa a Bernabé en Roma y Alejandría. Las Recognitiones clementinas (i:7) lo presentan predicando en Roma durante la vida de Cristo y para Clemente de Alejandría (Stromata, ii, 20) fue uno de los setenta discípulos. Del siglo III es la tradición de la posterior actividad y martirio de Bernabé en Chipre, donde se dice que sus restos fueron descubiertos bajo el emperador Zenón (474-491). La Iglesia chipriota le atribuye su fundación a él con el propósito de sustraerse de la supremacía del obispo de Antioquía, tal como hiciera la iglesia de Milán después, para ser independiente de la de Roma. En este sentido, la pregunta de si Bernabé fue un apóstol era importante, siendo tratada muchas veces durante la Edad Media (comp. C. J. Hefele, Das Sendschreiben des Apostels Barnabas, Tubinga, 1840; O. Braunsberger, Der Apostel Barnabas, Maguncia, 1876). Las fechas sobre la muerte de Bernabé son discrepantes y no fiables.
Escritos atribuidos.
Tertuliano y otros escritores occidentales atribuyeron a Bernabé la carta a los Hebreos. Esto puede deberse a la tradición romana, que Tertuliano normalmente seguía, y porque en Roma la carta pudo haber tenido sus primeros lectores. Pero la tradición tiene considerable peso en contra de esa teoría. Según Focio (Quæt. en Amphil., 123) Bernabé escribió el libro de los Hechos y un evangelio se le atribuye a él (comp. T. Zahn, Geschichte des neutestamentlichen Kanons, ii, 292, Leipzig, 1890). De más interés es la tradición que hace de Bernabé el autor de una carta en veintiún capítulos, contenida entera en el Sinaiticus al final del Nuevo Testamento. Un manuscrito griego completo lo descubrió Bryennios en Constantinopla, usándolo Hilgenfeld para su edición en 1877. Además existe una antigua versión latina en la que faltan los capítulos 18 al 21. Hacia finales del siglo II la carta fue muy estimada en Alejandría, tal como demuestran las citas de Clemente de Alejandría. También es citada por Orígenes. Sin embargo, Eusebio la objetó y en última instancia desapareció del apéndice del Nuevo Testamento o tal vez el apéndice desapareció con la carta. En el oeste nunca gozó de autoridad canónica (aunque está al lado de la carta de Santiago en los manuscritos latinos). El primer editor, Manardus (1645), defendió su autenticidad, pero la opinión generalizada es que no es obra de Bernabé. Probablemente fue escrita en Alejandría hacia los años 130 o 131 y dirigida a los cristianos gentiles. El autor, quien había trabajado anteriormente en la congregación a la que escribe, intenta impartir a sus lectores la perfecta gnosis para que puedan percibir que los cristianos son el único pueblo verdadero del pacto y que los judíos nunca han estado en pacto con Dios. Su polémica va dirigida, sobre todo, contra los cristianos judaizantes. En ningún escrito de los primeros tiempos se establece una raya de separación tan nítida entre los cristianos gentiles y los patriotas judíos. El Antiguo Testamento, sostiene, pertenece solo a los cristianos. La circuncisión y el sistema ceremonial y sacrificial del Antiguo Testamento es obra del diablo. Según la idea del autor el Antiguo Testamento, rectamente entendido, no contiene tales mandamientos. Se trata de un autor completamente anti-judío, aunque no antinomiano. La idea principal es paulina y la doctrina de la expiación del apóstol está expuesta más fielmente que en ningún otro escrito post-apostólico. El autor, sin duda, conoce las cartas de Pablo, tiene un buen conocimiento del evangelio, aunque cuál de los evangelios haya leído no se puede concluir. Cita IV Esdras (xii:1) y Enoc (iv:3; xvi:5). La sección final (cap. 18-21), que contiene una serie de mandatos morales, está conectada con el resto de la carta de manera más lejana, habiéndose discutido su auténtica relación con el conjunto de la carta.