Historia

BERQUIN, LOUIS DE (1490-1529)

Louis de Berquin, reformador francés, nació en Passy-París en junio de 1490 y murió en París el 17 de abril de 1529.

Louis de Berquin liberado por Jean de la Barre
Louis de Berquin liberado por Jean de la Barre
Pertenecía a una noble familia de Artois y fue señor del estado de Berquin, cerca de Abbeville. En 1512 fue a París para acabar sus estudios, entrando en contacto con Lefèvre d'Étaples y el editor Josse Badius, siendo presentado a Margarita de Angulema, hermana de Francisco I, por quien ganó favor ante los ojos del rey. Pertenecía a ese grupo de humanistas piadosos que quería una reforma de la Iglesia, pero sin romper con Roma. Odiaba en igual manera la ignorancia de los monjes y la tosquedad de Lutero. Erasmo le parecía el auténtico reformador, por lo que entabló correspondencia con él y tradujo varios de sus tratados así como De votis monasticis de Lutero. Los doctores de la Sorbona le denunciaron como hereje y el 13 de mayo de 1523 se le juzgó ante el parlamento. Siete de sus escritos y una de sus traducciones de Lutero y Melanchthon fueron condenadas por la facultad teológica y por el parlamento. El 1 de agosto fue encarcelado, pero fue puesto en libertad por orden del rey el 8 de ese mes. El parlamento ya había quemado sus papeles y libros. El sitio de Pavía y el cautiverio del rey en febrero de 1525 incrementaron el poder del parlamento, estableciendo la reina regente, Luisa de Saboya, el 20 de mayo un tribunal extraordinario para juzgar a los herejes. El mismo día tres de los tratados de Erasmo fueron censurados. A Berquin se le habría permitido retirarse y vivir en su propiedad, si hubiera consentido en guardar silencio. Pero no podía dejar de decir la verdad y el 8 de enero de 1526, tras ser denunciado por el obispo de Amiens, fue encarcelado de nuevo. Sus libros fueron de nuevo juzgados y cuarenta de sus proposiciones declaradas heréticas. Se defendió diciendo que sus proposiciones habían sido tomadas de Erasmo, a quien nadie había condenado como hereje. Pero sus libros fueron condenados y él habría sido quemado con ellos si Margarita de Valois no hubiera pedido clemencia a su hermano. El 17 de agosto Francisco envió una carta al parlamento, mandando que no se dieran pasos definitivos sin su consejo. Aunque Erasmo le aconsejó guardar silencio, Berquin, seguro del favor del rey, moderó la batalla y citó de los escritos de Noël Béda contra Erasmo, contra la Sorbona y Lefèvre d'Étaples, doce proposiciones como falsas y heréticas, pidiéndole al rey que permitiera al parlamento emitir sentencia. Desde julio de 1528 hasta marzo de 1529, Berquin vivió con seguridad. Pero fue encarcelado de nuevo y el parlamento le condenó 'a que su lengua fuera marcada con hierro candente, quedando encarcelado de por vida'. El 16 de abril apeló al rey y al día siguiente el parlamento, aprovechándose de la asuencia del rey en Blois, ordenó que Berquin fuera quemado en la Plaza de Grève. Era el primer mártir protestante en Francia. Théodore Beza dijo de él: 'Si Francisco le hubiera apoyado hasta el final, habría sido el Lutero de Francia.' Las obras originales de Berquin se han perdido todas y solo quedan unas pocas de sus traducciones: Enchiridion du chevalier chrestien (Amberes, 1529); Le vray moyen de bien et catholiquement se confesser, par Érasme (Lyón, 1542); Paraphrases sur le Nouveau Testament, y Le symbole des apôtres (ambas de Erasmo).