Berta, Bercta o Adilberga, reina de Kent, murió antes de 616.
Agustín de Canterbury predicando a Etelberto grabado de Henry Tresham
Era hija de Haribert, rey de los francos, y de su esposa Ingoberg. Se casó con Etelberto, rey de Kent. Las fechas de su nacimiento y matrimonio se desconocen. Haribert reinó entre 561 y 567, casándose con Ingoberg tras su ascenso al trono. Los padres de Berta consintieron que se casara a condición de que a ella y al obispo que iría con ella se les permitiría practicar los ritos del cristianismo. No obstante, el padre murió antes del matrimonio. Su madre murió en 589. Berta llegó a Inglaterra acompañada de Liudhard, obispo de Senlis, nombrado para ministrarla, recibiendo la iglesia de St. Martin, situada fuera de las murallas, al este de la nueva Canterbury. La llegada de Berta y del obispo debió pavimentar, de alguna manera, la obra de Agustín y aunque Liudhard murió antes de la llegada de los misioneros romanos, es probable que Gregorio tuviera alguna comunicación con la reina sobre la cuestión de la misión. Al encontrarse con su pagano esposo es posible que Berta haya recordado el ejemplo puesto en su propia familia por Clotilde, esposa de su gran antecesor Clodoveo, cuyo matrimonio desembocó en la conversión de los francos. En la iglesia de Berta predicaron Agustín y sus compañeros, bautizándose Etelberto en 597. Cuando en 601 Gregorio Magno envió a Melitón, Paulino y otros a Inglaterra en el nuevo campo misionero, escribió una carta a Berta, en la que habla de la conversión de los ingleses gracias a ella, comparándola a Elena, la madre de Constantino; también menciona su saber y declara que sus buenas obras se conocían no sólo en Roma sino en Constantinopla también por el emperador. Al mismo tiempo implica que ella podía hacer más y la exhorta a fortalecer la fe de su marido. Se trata de la última noticia sobre Berta, pues la tradición que habla de ella estando presente en la fundación del monasterio de San Agustín no tiene base histórica. Murió antes que su marido Etelberto, quien se casó por segunda vez. Fue enterrada en la capilla de St. Martin, en la iglesia de San Pedro y San Pablo. Tuvo un hijo, Eadbald, quien era pagano cuando sucedió a su padre en el trono, y una hija, Ethelburga, que se casó con Eadwine, rey de Northumbria.