Historia

BERTRADA DE MONTFORT

Bertrada de Montfort, esposa de Foulques, conde de Anjou, e hija de Simón I de Monftorf, fue secuestrada en 1092 por el rey de Francia, Felipe I, quien repudió a Berta de Holanda para casarse con ella, pero los obispos se negaron a bendecir esta unión, ya que ninguno de los dos se había divorciado de sus respectivos cónyuges; pero por fin el obispo de Rouen consagró el matrimonio. Felipe fue excomulgado en los concilios de Autun (1094) y Clermont y por el papa Pascual II (1100). El concilio de París (1104) les permitió vivir unidos a condición de no tener trato carnal. Bertrada conservó, a pesar de la oposición del clero, el título de reina. Según una antigua crónica, Bertrada y Felipe visitaron en 1106 a Foulques, primer esposo de aquélla, dándose el caso de que ambos rivales durmieron bajo el mismo techo y comieron a la misma mesa. Bertrada persiguió a Luis, hijo mayor de Felipe; pero no habiendo podido impedirle que se sentara en el trono, en 1108 se retiró a un convento, donde murió diez años después.