Historia

BIARD, PIERRE (c. 1567-1622)

Pierre Biard, misionero jesuita francés, nació en Grenoble hacia 1567 y murió en Aviñón el 17 de noviembre de 1622. Ingresó en la Compañía de Jesús el 5 de junio de 1583 y en 1608, mientras era profesor de teología y hebreo en Lyón, fue nombrado por el confesor real cabeza de la misión Acadia fundada en 1603 por el hugonote De Monts. A pesar de la oposición calvinista, dos jesuitas, Biard y Massé, zarparon el 26 de enero de 1611 con la expedición financiada principalmente por el marqués de Guercheville y tras violentas tormentas, gráficamente descritas en la carta de Biard, llegaron a Port Royal el 22 de mayo. Allí, con escasos recursos, celebraron cultos religiosos e instruyeron a los indios. Con dificultad aprendieron la lengua y se propusieron transmitir algunas nociones generales a un pueblo cuyas ideas eran solamente de objetos sensibles. Por medio de ayudas materiales y el auxilio a los indios en sus enfermedades, Biard se ganó su confianza. Visitó los puestos comerciales franceses en St. John y St. Croix y también el posterior Castine, donde vio a los penobcots, 'la más bella reunión de salvajes.' En un viaje por la costa desde Port Royal a Kinnibéqui (Kennebec) para ver el fuerte inglés, al entrar en Great Bay del 'bello río Pentegoet' (Penobscot) estuvo en grave peligro de ataque, pero enseguida se puso a curar a un nativo enfermo.

En 1613 con La Saussaye fundó un asentamiento en St. Sauveur, actual Bar Harbor, que fue arrasado por los ingleses bajo Samuel Argall, posterior gobernador de Virginia. El traslado de Biard y otro sacerdote a Virginia, su fuga de ser ahorcados, su obligado regreso para testificar de la destrucción de Port Royal, su segundo viaje entre tormentas con sus captores, el desvío a las Azores y Gales y el desembarco final en Francia, constituyen un apasionante relato. Lescarbot, el abogado parlamentario e historiador, difiere del relato de Biard sobre el saqueo de los asentamientos e indica que surgió una disensión entre Biard y Saint-Just, jefe de la colonia, lo que provocó el resentimiento de Biard diciéndole al gobernador de Virginia que los colonos habían capturado un navío inglés e iban a fortificar el puesto con treinta cañones. No obstante, Lescarbot llama a Biard 'un hombre muy entendido.' En su propio relato Biard muestra ser un agudo observador de las nuevas tierras, un obrero católico decidido, un escritor directo y vívido al describir las ceremonias y luchas indias, un analista que simpatizaba con la naturaleza india, un sanador que no se atribuía el mérito de las 'curas' ejercidas por la oración y finalmente un valiente viajero que perdonó a su capitán pirata e incluso le rescató de la muerte en el peligroso viaje de retorno. Al llegar a Francia, Biard fue acusado de estar en connivencia con los merodeadores que destruyeron los asentamientos. Escribió en su defensa Relation de la Nouvelle France y después regresó a su tarea como profesor de teología; posteriormente sirvió como consejero espiritual en una campaña militar, muriendo como resultado de sus privaciones.