Historia

BICKEL, LUKE WASHINGTON (1866-1917)

Luke Washington Bickel, marino misionero bautista americano, nació en Hamilton County, Ohio, el 21 de septiembre de 1866 y murió en Kobe, Japón, el 11 de mayo de 1917.

Luke Washington Bickel
Luke Washington Bickel
Era de sangre alemana y su padre, uno de los jóvenes revolucionarios de 1848, huyó a Estados Unidos y se casó con Katherine, hija del reverendo Samuel R. Clarke, llegando a ser ministro bautista y sirviendo en la guerra civil americana. Al nacer Luke, estaba publicando literatura cristiana alemana en Cincinnati, Ohio, pero cuando Luke tenía doce años regresó a Alemania con su familia para hacerse cargo de la obra editorial bautista. El hijo se graduó en la academia de la Iglesia reformada en Hamburgo en 1880, pasando tres años en Soest y uno en el instituto de Wandsbeck.

Aunque interesado en actividades religiosas, su pasión era el mar y a los 18 años fue aprendiz durante cuatro años en un mercante inglés. Con 28 años era capitán, teniendo, aunque era americano, un certificado de la junta de comercio británica acreditándole como capitán. En 1893 se casó con Annie Burgess, de Norwich, Inglaterra, fijando su hogar en Londres. Pero pronto, cediendo a las persuasiones de su esposa, abandonó el mar, haciéndose cargo de la London Baptist Publishing Society. La American Baptist Missionary Society, que había recibido los medios para construir un navío para la obra misionera entre los insulares del Mar Interior de Japón, le preguntó si quería mandar el barco y la obra. Tras realizar un breve curso en el colegio de Spurgeon, aceptó, partiendo para Japón adonde llegó en mayo de 1898. El Fukuin Maru fue construido para él y dedicado el 13 de septiembre de 1899. En este navío y su sucesor, del mismo nombre, construido catorce años después, viajó entre las islas, fundando y dirigiendo puntos misioneros el resto de su vida. Era un hombre de grandes proporciones, fuerza y valor, capaz en mente y cuerpo. Por su capacidad física, conocimiento náutico y servicio abnegado, se ganó la confianza de la gente. Escogiendo un centro estratégico en cada grupo de islas hizo que cada centro fuera un núcleo de donde la obra se expandiera a cada población alrededor. Debilitado por su sacrificada vida y un ataque de fiebre tifoidea murió, dejando 62 lugares de predicación regular, 52 escuelas dominicales con 3.500 alumnos y 400 poblados donde se celebraban cultos. Todas las denominaciones consideraron su obra entre las más notables en los anales misioneros en el imperio japonés.